viernes, 1 de mayo de 2015

1º de Mayo Fiesta Nacional. 5 Millones de parados, drama nacional.


Hace años, escribí estas líneas intentando hacer una escenificación real de la dramática situación de paro que vivimos en España desde hace ya casi veinte años, y que lejos de tener visos de una paulatina solución, se agrava dramáticamente en el tiempo de los distintos Gobiernos y el espacio de todo el territorio nacional.
Decía así, más o menos:
 
Yo creo que PP, PSOE, Sindicatos, y demás camarilla de la cosa Pública, no quieren enterarse de la bomba que tienen en el asiento de sus poltronas. Ni unos ni otros son conscientes del drama que cinco millones de españoles están viviendo. Padecen, estos del  ordeno y mando, tal autismo, tal engreimiento, tal repliegue sobre sí mismos, son tan ajenos a la necesidad, la penuria, la indigencia, las “trampas”, la impotencia, el hambre, que cuando el poderoso detonante de la desesperación haga estallar todo en mil pedazos, aún no sabrán el porqué.   Es más, aquel que afortunadamente tiene un medio de subsistencia, no se percata en plenitud, que la metralla nos alcanzará a todos.
Dense una vuelta por los centros de trabajo que todavía funcionan. A las seis, a las siete o la ocho de la mañana, según hora de picar en el reloj o en el torno de entrada, y verán. La puerta y aledaños, parece las colas en una taquilla de la plaza de toros de mi pueblo, para ver a José Tomás. Con un cigarrillo entre los dedos de una mano y el papelito del currículo enrollado en la otra, esperan angustiosos, que algún capataz, algún jefe les llame para el “currelo”. Y los que están dentro, viven en su mayoría con el, ay, en la boca, porque su puesto de trabajo es tan provisional, tan precario, está tan en el aire, como su hipoteca. La papela del preaviso les puede llegar a la hora del bocadillo.
Me ha venido a la memoria una escena, ya olvidada en el tiempo.
Tendría yo unos siete u ocho años y acompañé a mi madre al mercado. Era temprano y para mí una novedad, sin colegio aquel día y de paseo. Al llegar a los alrededores de la plaza de abastos, en la acera de “Juanito Custodio”,  desaparecido almacén de ultramarinos, sobre la que el sol empezaba a calentar, un puñado de hombres de gorra, pelliza y cigarro, se apiñaban en un murmullo, entre el humo y el vaho de sus voces. Me impresionó y me dio miedo.
¿Qué hacen éstos hombres mamá?—pregunté.
Esperan trabajo—me contestó lacónica mi madre.
Exacto, esperaban al “aperaó” para que algunos, solo algunos, se los llevaran al campo a echar “la peoná”. Como en las parábolas de los Santos Evangelios. Como ahora mismito.
 
 
 
Saludos y gracias a todos por su atención.

sábado, 25 de abril de 2015

CON AÑORANZA...





EJEMPLO: EL HERMANO FULGENCIO ANDRÉS

En fila de dos en dos acudíamos todos los domingos a misa. Una serpentina de críos unía el colegio de la Salle con la vecina Parroquia de San Joaquín. Y en esta entrañable iglesia, muchos años después, algunos de aquellos niños nos volvimos a reunir. Esta vez, en oración por el alma del Hermano Fulgencio Andrés y, como brisa de aire dulce, como haz de luz que se colara a través de las celosías, la misma alegría infantil de aquellos años se apoderó de nuestro ser, quizá porque el grato recuerdo de entonces, irá siempre acompañado de la figura de este hombre bueno; quizá porque el Hermano director, desde el cielo, entre acordes de su viejo armonio, como siempre hizo, nos sigue infundiendo el mismo ánimo de bondad y paz interior. Quizá porque el agradecimiento sólo se puede dar desde un corazón feliz. Felicidad y gratitud que se siente al saberse marcado con el estigma de una educación maravillosa, recibida a manos de Fulgencio y de toda una Congregación entregada, por encima de todo, a la forja de hombres.
Con él, con su mirada vivaz y su sonrisa afable, se van los últimos vestigios de una época, de un tiempo en el que había gente capaz de entregar una vida entera a la labor de una vocación sin esperar nada a cambio, con el Hermano Fulgencio se muere el hombre, pero queda el ejemplo del altruismo personificado; queda la obra: ciento, miles de alumnos, que tal vez fuimos los últimos en tener la suerte, de alborotando alrededor de unas sotanas, educarnos, criarnos al socaire de una enseñanza, de unos principios idealistas.
Te rogamos Hermano Fulgencio, que cuando veas, allá en el cielo, a San Juan Bautista de la Salle, le digas que aquí apenas quedan niños que acudan al colegio con alegría, que lo consideren su segundo hogar; que tienen muy pocos amigos entre sus maestros y, que son muy pocas las veces que les escuchan hablar de moral y de ética, ni del bien y el mal, ni del amor y el odio, ni de valor humano alguno, ni del hombre, ni de Dios. Que las barritas de regaliz que vosotros nos dabais se han convertido en “mierda” alucinógena que destrozan el cerebro y aniquilan la voluntad. Dile, por favor, que queremos volver a ver, a lo largo y ancho de esta tierra, como se renueva el germen con tu ejemplo y el de tantos otros Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Hace ya bastantes años escribí estas líneas en un intento de agradecer al Hermano Blas García Mena (Hno. Fulgencio Andrés) en particular y a la comunidad de Hermanos de la Salle, en general, su impagable labor como maestros de escuela.
Díganme: ¿Tiene la juventud de hoy el mismo sentimiento de agradecimiento por sus educadores?
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

sábado, 4 de abril de 2015

Insistamos, 2º Mandamiento de la Ley de Dios: no tomarás el Nombre de Dios en vano.


SIEMPRE DIOS, SU PALABRA Y SUS SIMBOLOS PARA ESCUDAR EL CRIMEN.
Como cristiano me fastidia tocar determinados temas relacionados con mi religión. Pero aún en la seguridad de que seré interpretado más bien que mal por unos, y más mal que bien por otros, creo que no debo guardarme lo que me bulle por el hervidero de mi cocorota.
En estos tiempos que corren, los seminarios andan muy escasos de vocaciones, ni siquiera cuentan con Boca-ciones, pero sin embargo, proliferan cada día más espontáneos defensores de la Santa Madre Iglesia. Y me parece bien. Nunca serán bastantes las voces para defenderla; para salvaguardar sus valores, sus mandamientos, su virtud y sobre todo su Verdad.
Es justa la lucha de los creyentes ante tanta iniquidad, inquina y furibundo ataque al que se le somete. Porque no se trata de posturas ante la fe, ni de actitudes ante los mismos hechos, ni puntos de vistas, ni concepción más o menos razonadas. No. Se trata de sufrir humillación, afrenta, burla, escarnio, y de quedarse a un paso de sufrir persecución, muerte y castigo como ya se ha repetido tantas veces a lo largo de la historia.
Pero, ahora bien, prefiero verme en las catacumbas, en el anonimato, en la clandestinidad, antes de que mi religión sirva para ocultar leyes mundanas; mi fe para excusa de mentes pecadoras; o que mi Dios sea utilizado como líder político. Jamás. No existe la Teocracia, si crees que existe, no es más que la usurpación de la Palabra de Dios, a manos de falsos anacoretas que quieren esconder sus miserias y sus lujos, y sus voluptuosidades al ojo de su pueblo, del pueblo.
Distinto es el apostolado, más licito cuanto más respetuoso. Lógico entre creyentes, que se aspire a que al hombre, a su vida y a su ser lo inspire la fe en Dios. Pero no hay hombre en este mundo, con derecho a imponer, al amparo de su Nombre la Ley que de Él solo depende. Ni persona, ni grupo capaz de sustituir la Palabra de Cristo. Solo se puede llegar, con mucho esfuerzo a invitar a tú hermano a seguir Su Mensaje. Eso sí, (condición sine qua non) predicando con el ejemplo. Me parece. 
¿Y a ti, hermano musulmán?
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

miércoles, 25 de marzo de 2015

VOTO ANDALUZ; ESPAÑA CONLUZ




Ya se han ido, amigo. Te dejaron unas papeletas marcadas y un montón de viejos perjurios; unas urnas enfermas y un raudal de traiciones; y sobre todo el encargo de que les vote y que les dé tu beneplácito para continuar la estafa. Básicamente no quieren más de ti. Quizás, que te resignes con lo que te toque en el reparto, sin exigencias ni cuentos de agravios comparativos, que siempre habrá otros peores, ¡picha!.
Así ellos ya han vueltos a sus enmoquetados salones, a sus tarjetas de mil colores y turbios números, a sus magníficos coches última gama, protegidos y blindados no sea que a un histérico le dé por lanzarles una pedrada. Vuelven a la vida cómoda y regalada, convencidos que son los dueños del cortijo; a dar órdenes a los manijeros para que se reparta el puro y los cinco duros prometidos. A organizar algunos jornales de hambre y unas cartillas de racionamiento.  Y a remozar la alquería para sus hijos. Sus hijos de ellos, claro, legítimos y únicos herederos tengan seguro su futuro. 
¿Qué temes, amigo?  ¿Qué ancestral estigma permanece indeleble, vivo y sangrante, de abuelos a padres… a hijos, a nietos, que te hace debatirte entre el INEM y la emigración; entre la corrupción y la indignidad; entre el manijero y el terrateniente, y sin embargo llevas treinta y muchos años  eligiendo el PER.?
Sé, que tú de caciques y de capataces; de latifundios y latifundistas; de campo y de sindicatos; de sindicalistas y esquiroles, sabes más que nadie. Pero nada, de eso que llaman, “justicia sociá.” Porque la conciencia del manido concepto nunca visitó los alrededores de tu existencia.
¿Y sabes?, de Despeñaperros para arriba, han habido indeseables y analfabetos, imbéciles y lerdos, que te han puesto de vuelta y media, amigo, nos han puesto a todos los andaluces, porque ¡oh! no hemos votado revoluciones de infaustos recuerdos, porque no hemos votado Gürtel & Bárcenas, porque no hemos dado masivamente nuestra confianza a núbiles políticos, porque no cambiamos de corruptos in illo tempore. Porque sólo unos pocos que quedamos, fuera de la dependencia de la política y de las garras del político, hemos logrado la posibilidad de barajar de nuevo.
Pero no te preocupes, tú y yo sabemos que cuando pasen las elecciones que se les avecina a éstos, tan cultos, tan trabajadores, tan inteligentes, tan emprendedores y tan doctos, no habrán sido capaz de bajar a ninguno de los de siempre de su machito de podredumbre, y así autonómicas propias, municipales y nacionales, seguirán regentadas por el mismo ejercito de político encastrada en sus diferentes estatus y que por si solos suponen porcentaje suficiente para baremarse, proclamarse y definirse salvadores patrios. 
 
 
Saludos y gracias por su atención.     

miércoles, 11 de marzo de 2015

LAS CLOACAS, 2015, 2014, 2013...




Hace once años, un puñado de bombas cargadas de muerte, ambición y horror, consumaron la abolición de aquella incipiente democracia de 1975. Hace once años, las luchas intestinas en el Poder revocaron aquella malherida democracia de 1981. Hace once años, un brutal, despiadado y delirante atentado en atocha, Madrid, convirtió definitivamente aquella ilusionante y constitucional democracia de 1978, en un constituido estado policial. 
193 muertos, 1.500 heridos, 47 millones de españoles hundidos en el asombro, en la rabia, en el miedo, en la pena… y un solo autor intelectual, económico y material de aquellos trenes volados: ¿las cloacas?. “Las cloacas” escueta, pero precisa definición que alguien acertadamente acuñó para encerrar en el interior de su pútrido significado a podridos políticos, policías, jueces, fiscales y qué se yo a quién.
Una mano fuerte, poderosa, destapó el albañal y ha ido día a día, año a año, tirando a su fondo nombres y pruebas; cargos y responsabilidades; vergüenzas y penas. Una mano fuerte, poderosa y miserable ha puesto sobre el apestoso vertedero, una losa descomunal, una piedra de amenazas, chantajes y cobardías. Enorme y pesada para que sus efluvios no contaminen el exterior, para que nadie pueda dejar a la vista de los demás sus remordimientos. Para que ningún conato de locura idealista pueda tener la osadía de indagar en la verdad, en la verdad auténtica, convincente y real.
Puede que “Las cloacas”, ese ente, ciénaga pringosa, sea en realidad “El cloacas” y quiera llevarse a la tumba su cómo, su porqué y su mano de obra. Quiera enterrar en el olvido la ignominia del más vil y traicionero ataque al pueblo de España. Quiera sepultar en la historia el satánico acto de sus asesinatos, de sus crímenes de inocentes ciudadanos.  Tal vez tantos años sacrificando españolitos; tanta caza de indefensos compatriotas para mantener a todo el mundo con el corazón en un puño y las manos en alto, haya hecho tambalear el método; haya provocado un cierto resquemor y quiera cambiar la muerte por las cadenas; no sea que tanto odio camuflado en la impotencia y la resignación salte algún día de la aparente indiferencia a la violencia sin control y se lo lleve todo por delante. 
Quizás por estas razones, o por otras que en lo más íntimo de lo que le quede de conciencia le bullirá como aceite hirviendo, la bestia y su régimen tema que tanta sangre, tanto dolor, tanto duelo acumulado en el fondo del alma, formen duros callos en los corazones y cual manos de curtido leñador empuñen, con fuerza, con firmeza, esta vez, el hacha de la memoria, la dignidad y la justicia.
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

 

"LAS CLOACAS"

HOY,  11 DE MARZO DE 2016...

Hace doce años, unas bombas cargadas de desprecio y odio al pueblo español, consumaron la abolición de aquella incipiente democracia de 1975. Hace doce años, revocaron aquella malherida democracia de 1981. Hace doce años, un brutal, despiadado y delirante atentado en atocha, Madrid, convirtió definitivamente aquella ilusionante y constitucional democracia de 1978 en un constituido estado policial.  
193 muertos, 1.500 heridos, 47 millones de españoles hundidos en el asombro, en la rabia, en el miedo, en la pena… y un solo autor intelectual, económico y material de aquellos trenes volados: ¿las cloacas?. “Las cloacas” escueta, pero precisa definición que alguien acertadamente acuñó para encerrar en el interior de su pútrido significado a podridos políticos, policías, jueces, fiscales y qué se yo a quién.
Una mano fuerte, poderosa, destapó el albañal y ha ido día a día, año a año, tirando a su fondo nombres y pruebas; cargos y responsabilidades; vergüenzas y penas. Una mano fuerte, poderosa y miserable ha puesto sobre el apestoso vertedero, una losa descomunal, una piedra de amenazas, chantajes y cobardías, enorme y pesada para que sus efluvios no contaminen el exterior, para que nadie pueda dejar a la vista de los demás sus remordimientos. Para que ningún conato de locura idealista pueda tener la osadía de indagar en la verdad, en la verdad auténtica, convincente y real.
Puede que “Las cloacas”, ese ente, ciénaga pringosa, sea en realidad “El cloacas” y quiera llevarse a la tumba su cómo, su porqué y su mano de obra. Quiera enterrar en el olvido la ignominia del más vil y traicionero ataque al pueblo de España. Quiera sepultar en la historia el satánico acto de sus asesinatos, de sus crímenes de inocentes ciudadanos.  Tal vez tantos años sacrificando españolitos; tanta caza de indefensos compatriotas para mantener a todo el mundo con el corazón en un puño y las manos en alto, haya hecho tambalear el método; haya provocado un cierto resquemor y quiera cambiar la muerte por las cadenas; no sea que tanto odio camuflado en la impotencia y la resignación salte algún día de la aparente indiferencia a la violencia sin control y se lo lleve todo por delante.  
Quizás por estas razones, o por otras que en lo más íntimo de lo que le quede de conciencia le bullirá como aceite hirviendo, la bestia y su régimen tema que tanta sangre, tanto dolor, tanto duelo acumulado en el fondo del alma, formen duros cayos en los corazones y cual manos de curtido leñador empuñen, con fuerza, con firmeza, esta vez, el hacha de la memoria, la dignidad y la justicia. 
Saludos y gracias por su atención.         

domingo, 8 de marzo de 2015

(Como hace cuatro años se puede volver a editar) LA REVISTA QUE PRESIDE ALFONSO GUERRA ABOGA POR SUSPENDER LAS AUTONOMIAS

¿DE VERDAD...,? NO ME DIGA...







¡Cuántos panegíricos! ¡Cuánto boato alrededor del, “Café para todos”! ¡Cuántas banderas e himnos! ¡Cuántos patriotas comarcales hubo que inventar! ¡Cuántas historias hubo que tergiversar! ¡Cuántas lenguas hubo que promocionar! ¡Cuánto hubo que esquilmar al Erario para mantener sátrapas y adlátere en estas taifas de una España parcelada y subastada!


Si D. Fernando Vizcaino Casas, con su genial "Las AUTONOSUYAS" describió en clave de humor la realidad que había en el momento y profetizó lo que se nos avecinaba cual triste parodia, puede que la mejor síntesis de cómo iban a actuar, todos estos mamarrachos, la hace en estos cuatros reglones, D. Federico Jiménez Losantos en su libro “La Ciudad que fue". 

(…)”la marginación en la vida pública de la media Cataluña castellanohablante, la feroz persecución de todo lo que se opusiera al nacionalismo y la izquierda, el victimismo antiespañol como técnica, el franquismo como coartada y el separatismo como estrategia de futuro para Cataluña”(...)

Cuatro acciones perfectamente entramadas, con un solo objetivo final: la independencia. Y ellos lo saben perfectamente, una sin la otra no dará el resultado deseado.

Ya está:

Internet ha detectado un problema y debe cerrarse “Haga clic aquí”

Yo creo que un mensaje parecido debería aparecer sobre las puertas de nuestro Parlamento: o, ¡Error fatal!. La Democracia ha detectado un problema grave, márchese a casa “vamos a resetear y empezar de nuevo”.

Alguna explicación tiene que existir: sea porque estén imbuido por una extraña secta; sea porque se deben a poderes ocultos; sea porque padecen algún fallo psíquico; sea porque están abducidos por extraterrestres y somos victimas de algún mal experimento, sea por lo que sea, tanta aberración, tan macabra forma de ser y actuar, tanto descarrío del comportamiento lógico en el que estamos formados, tiene, forzosamente que deberse a razones escalofriantes. ¿Qué les mueve a estos Gobiernos y toda su cohorte en este aquelarre de maldades? ¿Por qué esta siniestra misa satánica?. ¿Para qué?. ¿A cambio de qué?. ¿Por qué?. ¿Absolutamente desquiciados? ¿Belcebú y sus hijos?, no sé..., no sé. ¿Serán el eslabón perdido?, ¿Los verdaderos descendientes del gran mono?




Saludos y gracias a todos por su atención.
 

sábado, 28 de febrero de 2015

ANDALUCÍA (Repitámoslo un año más)






Hoy es 28 de Febrero de 2015, Día de Andalucía. Eterna frustración. Malograda siempre la esperanza en la palabrería y el timo. Apagada siempre la luz de la dulce bonanza que fuera, bien política, quizás ética, moral e incluso ¡Jo!, económica.
Día triste, anodino, silencioso. Asueto laboral de obligado cumplimiento. Un sentir litúrgico, de ceremonia religiosa engendra en la gente un estado de letargo. Nadie se divierte, nadie hace nada, todos los establecimientos se cierran, todas las empresas se paran. Quietud. Parece un viernes Santo del siglo pasado. La gente rinde culto al sistema podrido, a la bandera sin mástil, al mítico converso inverso. 
Hoy, desde Chaves alias Griñan a la bella Susana y toda su cohorte, hasta el último concejal de la más pequeña de las pedanías, acudirán con su tarjeta oro, negra o amarilla y cargo al Erario, a los restaurante más afamados, para celebrar el Día de Andalucía. Hoy es su fiesta. Todos los días son fiesta para ellos, pero hoy por antonomasia. Hoy los langostinos de Sanlúcar están más que justificados. Mientras tanto, el pueblo permanece con la boca abierta tragando cada cuatro años falsas esperanzas y promesas que no se cumplirán en ningún tiempo, ni prospero, ni de crisis.
Hoy los veremos cuan contentos viven. Cómo ríen, cómo se aplauden entre ellos; abrazos, manos cogidas y puños en alto. Seguros de sí mismos. Se saben los dueños, los amos del corral. Ahí están, los padres, los hijos, los nietos: radiantes, sin problemas. Son los que ocupan todos los puesto de todos los sitios, del botones al director, del pinche al presidente; son el Partido, son los distintos, son la otra categoría, son los Andaluces que introducen en las urnas la nómina con membrete socialista, son los que no conocen el paro, ni la crisis, son los que ven “la vida en colores, ¡coño!”
Hoy se asan vacas con billetes de 500€, hoy se compran kilos de coca con el dinero fácil de los EREs.
Hoy como siempre, a esta mi Andalucía le toca bailar con la más fea: siglos con y contra los de chilaba y turbante; alfanje y sangre. Años y años con y contra Lords, SIRES y reyes felones. Décadas con y contra el caciquismo y el señoritismo del caballo sin caballero. Decenas de años con y contra Marx y la “repartiora”; truhanes y golfos del “to´palpueblo” en el poder. Nombres, hombres que la ley ampara para robar o para dar. Y, ya ves, han elegido, sí: malversar, asaltar, saquear a su pueblo. Han vuelto a cambiar el trigo limpio por la paja. A derrotar, hundir a su Andalucía con mentiras entre limosnas; con saqueos a toda arca pública entre falsas promesas. Éstos que llegaron al coche oficial entre gritos y cánticos de libertad, justicia y pan, se han convertido, sino lo fueron siempre, en aquellos que los ojos cansados de los andaluces siempre vieron: alimañas de bota alta y fusta en mano que la tienen engañada, explotada, maltratada, vejada.
Hoy, como no ha mucho tiempo, los mal nacidos de antes y de ahora, la han puesto a trabajar por un trozo de tocino, una hogaza de pan y un poco de aceite, y como no ha mucho tiempo no le permiten, no le dejan que aprendan a leer… la prensa. Esa que habla de “Pellones”, “Malayas”, Mercasevillas” o “Eres”, pongamos por caso. ¡Somos todo un ejemplo!
Pongamos una vela a Fernando III el Santo, la vamos a necesitar.
 
 
Saludos y gracias por su atención.

miércoles, 4 de febrero de 2015

EL QUIJOTE ROJO


EN EL MUNDO:
Y no serás tú ni ninguno de tus camaradas, quienes reencarnéis al soñador de los caballeros andantes, al deshacedor de entuertos, al genuino luchador capaz de batirse entre los fantasmas de sus metáforas y la realidad de su tiempo y el nuestro.  Porque os sobran canónigos y jaulas donde encerrar la libertad y carecéis de ecuanimidad para distinguir entre los galeotes; porque sois soldados de dictadores y vuestras armas no defienden republicas, monarquías o leyes justas, sino a crueles intentos de someter a los hombres a un monigote con número y destino escrito; porque habéis secuestrado la queja del pueblo sencillo y llano para presumir de altruismo, cuando solo podéis exhibir ínsulas y maravedís de extrañas y dudosas procedencias; porque os congraciáis con el tiro en la nuca y la traición y os amilanáis con la gallardía del combate frontal a los molinos de viento… Porque os falta amor a España y os sobra odio a su bandera.
No volvéis la mirada a Maquiavelo porque sabéis que la primara batalla la tenéis ganada: en las escuelas, en los institutos, en las universidades. En las políticas que ejercen los políticos sin escrúpulos. En las tierras enconadas de odio gratuito, codicioso e imbécil. Más no vendáis la piel, antes de cazar el oso, que la guerra continúa. Y, amigos, no habéis contado con el arma esencial, con la más sofisticada y letal, con la que pertrecha al género humano para su defensa de emboscadas y canallas, con la que suministra lo vivido y padecido, con la del agua fría y el gato, con la que se transmite de padre a hijos. Esa, y sólo esa supera monsergas de redentores advenedizos y discípulos patrios que pretenden llevarnos a su pocilga, ayudados de sus perros y sus hondas cargadas de pura demagogia.   
Gracias a Dios en España, la inmensa mayoría no somos hijos de iluminados orates ni de apátridas profesionales ni de terroristas confesos. Somos, lo que somos: españoles de la Cruz e hidalguía, patria y libertad.

Por cierto, una sugerencia: en el Gran Teatro Falla (Cádiz), sigue el concurso de Chirigotas, Comparsas y Coros. Una inmejorable fuente de eslóganes, denuncias y frases dolientes para discursos proletarios.  

Saludos y gracias a todos por su atención. 

miércoles, 21 de enero de 2015

NO NOS PODRÉIS CULPAR ¡¡CABRONES!!




Año de farándula politiquera, será este dos mil quince de la era de Nuestro Señor. Promesas viejas de partidos nuevos; juramentos nuevos de partidos viejos. Histrionismo, parodia, cinismo. Reclamarán nuestro voto por bulevares estrangulados de fotos y eslóganes; atiborraran las poderosas pantallas alojadas en nuestros hogares, de peroratas, soflamas, alegatos; del manido discurso de manoseadas palabras que una y otra vez se frustra un instante después del recuento de los votos y la socarrona sonrisa de los vencedores y sus adláteres que los acompañan para asaltar, cuando llegue su turno, el vagón de 1ª.
Volverá el trueque de siglas, y nuestro voto volverá a ser secuestrado por cientos de miles de parásitos para usos y abusos, para inmerecidos sueldos, para canonjías y comisiones, para explotar el BOE y explotarnos a todos. Y sin embargo, con la esperanza que aún nos queda y la altivez que aún no hemos perdidos, volveremos a oírlos, siquiera de soslayo por ver si existe la posibilidad, el milagro divino de que aparezca un grupo de gente que crea en España, en su magia, en su milenaria historia, en su presente y en su futuro.  
Les demostraremos por enésima vez que conocemos su juego y sus fullerías, admitiremos el ceremonial, asumiremos los hechos consumados, para que nunca, nunca, les pueda servir como coartada, si un día aquellos que ya tienen una ruina y les trae al pairo buscársela a los demás, nos envuelven entre orates, sanguijuelas, embaucadores, dictadores de viejas escuelas, y nos arrastran por imperativo de la impotencia. No. No podrán culparnos nunca. Si acaso llega un diabólico caos, peor que lo vivido hasta ahora, será sólo y exclusivamente por el uso fraudulento que hacen todos estos mangantes de nuestros deseos de democracia y libertad; de integridad y ética; de verdad y justicia.
Acudiremos, ingenuamente, convencidos de hacer el ridículo en este grotesco régimen, en esta fachosa democracia que no es digna de nosotros.
Agarraremos una papeleta, cuantas veces sea preciso, y la depositaremos en la urna mientras recitamos una jaculatoria a modo de ritual: aquí tenéis, nuestro voto, antes que acabéis definitivamente con vuestra gallina de los huevos de oro y nosotros no podamos comer ni caldo, imbéciles.
 
 
Saludos y gracias por su atención.