viernes, 17 de junio de 2011

INDIGNADOS, HASTA NUEVA ORDEN


Nueva teoría

Los indignados culpan de la violencia a los policías infiltrados



Velaron armas en la Plaza de Sol e hicieron su presentación de caballeros utópicos. Cómo todos fuimos alguna vez, cómo todos quisiéramos ser siempre. Tocando la fibra sensible, rascando la erisipela que nos provoca el repugnante mundo de la política y los políticos que nos ha caído en suerte. ¿Quién no quiere la paz mundial, o la erradicación del hambre, las enfermedades, la solidaridad… el bien común, que  la virtud sea norma en todo lugar? Cualquiera. Todos y cada uno de nosotros somos conscientes de injusticias y desafueros, de la abominable corrupción y del ominoso despotismo; de iniquidades y abusos de poder. La podredumbre nos asfixia, la impotencia ante la impune desvergüenza nos esclaviza cada día más, lo sabemos, lo padecemos, lo peleamos.  
La lucha contra el mal, “hasta el infinito y más allá”, magnifico argumento al que engancharse sin necesidad de ser Buzz Lightyear a pesar de perecerlo. Irreprochable carta de presentación para dar guerra, sin llegar a hacerla. Para la gamberrada delictiva sin cárcel. Para la Kale borroka, sin la lacra de los sediciosos. Para abusar de la libertad sin permitirla a los demás. Para mantener en jaque a justo y pecadores sin ganar ni la partida ni la equidad. El fondo bien vale la forma, se dice todo el mundo para sus adentros. ¿Quién no desearía zarandear a Mas, Chaves, Zapatero o cualquiera de éstos y gritarle en la cara: basta? Hasta Rubalcaba se escupe todos los días en el espejo. Cuando se mira, que debe ser muy poco. Pero lo que sí mira todos los días, es su futuro y el del partido donde milita.

Así y por eso, la jugada la tiene… la tienen estudiada desde que se percataron que la gente ya no compraba más memoria histórica, ni aborto, ni educación para la ciudadanía, ni guerra a los curas sin contar con Dios, ni alianza de civilizaciones, ni utillaje alguno para tapar la industria del paro y la crisis. Sabe… saben que a mil profesionales de la algarada callejera, repartidos estratégicamente por determinados lugares, y de la demagogia colocados en televisiones y radios, bien instruidos y bien remunerados, se le suman fácilmente otro tanto de miles a nada que voceen cuatro frases manidas, intemporales, obvias por justas y siempre pendientes; incautos de todo color y pelaje, advenedizos, mangante y gente con la peregrina idea que solucionarán algo, participarán como extras en la orquestada maniobra paramilitar. Y lo harán contentos. Ahí lo tenéis, podemos, podéis bailarla.
 
Ha…han sacado a la calle un cilicio aparente para cargarse de razón. En realidad un cargamento bélico, que irá en aumento según lo exija el guión. A medida que la tensión se convierta en crispación, en nervios, en convulsión irrefrenable, en violencia pura y dura. Pueden ser ocho meses infernales. Incluso ocho años de auténtica batalla campal.
Acabamos de empezar el cambio de una asonada en motín y ya hay quién comprendería, que si la policía da un par de tiros al aire, aparezcan cuatro muertos por herida de bala. Algunos, son más drásticos, pasan de medianías y les parecería más correcto el enfrentamiento a tiros directamente, la guerra civil. Pero tranquilos, que todo se andará si la toma de la Bastilla2, considera… consideran que no alcanza sus objetivos.   
“No nos vamos, nos expandimos” dijeron y cumplieron los chicos de la incendiaria dignidad el pasado día 13 de este Junio prevaricador y pusilánime, verbo y adjetivo, útiles para la premedita legalización de BILDU y la deliberada  manga ancha con que tratan a los llamados “indignados”. Dónde pone Junio, léase Gobierno en curso. Para entendernos.

Es... son los mejores. En el triunfo, en la derrota...

Saludos y gracias por su atención.

lunes, 13 de junio de 2011

BILDU GANA


La Gaceta:

 

Los proetarras incumplen otra vez la Ley de Banderas en decenas de ayuntamientos



¿Contra ETA?... A excepción del periodo de Aznar en el poder, todo lo demás, bazofia, mejunje podrido, apaños de mantente mientras cobro, pura connivencia: política socialista.

Izquierda abertzale, izquierda socialista, izquierda independiente, izquierda justiciera, izquierda redentora. Izquierda pura y dura, de parabellum y bomba lapa, de crimen y sangre. Izquierda de asesinos del mismo corte, de igual jaez, de idéntica miseria humana que los ya habidos en el pasado y en el presente; que nada tienen que envidiar a los mejores izquierdozos desde que se inventara semejante engendro ideológico a la fecha.

¿Treinta? ¿Cincuenta? ¿Ochenta años? En cualquier caso, de Sabino Arana a estos tiempos de democracia condicional, demasiado come cocos, con eso de que viene el coco fascista, franquista, maqueto e invasor. Demasiadas nueces caídas y demasiados Arzalluz´s recogiéndolas sin importarles embarrarse en el estiércol. Sin el más mínimo remordimiento al ver que éstas vienen cayendo manchadas de sangre siempre, siempre, siempre y en toda circunstancia y lugar, inocente. Demasiados gobiernos en el largo espacio transcurrido, fomentando el idílico sueño separatista en vez de avivar la parte de tradición que nos une; demasiada y curiosa actitud pasiva ante tanta Kale borroka y chicos de la gasolina; demasiada historia tergiversada y Euskal eskola bakarra; demasiado y extraño empeño socialista en dar cancha a sicarios convictos y confesos en vez de aplicar la ley, o en su defecto modificarla para que se haga justicia; demasiado y sospechoso modus operandi de ir de negociación en negociación con ETA,  hasta la legalización total. Contra la ley, contra la Constitución, contra los tribunales, contra lo justo, contra el sentido común, contra la voluntad española. El resultado: BILDU, trescientos mil votos, el 25% de las nueces, demasiado.

Demasiado tiempo se necesitará para hacer de las Vascongadas parte de España. Se la han llevado entre traiciones y muertes, entre intereses bastados y sucios negocios por el poder. Con la ayuda de apátridas. Con el beneplácito Real.  Por encima de todas las victimas del terrorismo que entregaron sus vidas con los ojos vendados, inútilmente, y todos sus herederos todos sus beneficiarios, todos nosotros, no hemos sabido hacer honor a ninguno de ellos. Sólo llorar y, algunos, muy pocos rezar cuando los clérigos le han dejado. Demasiado.

Saludos y gracias por su atención.

jueves, 9 de junio de 2011

LA ROSA Y EL PUÑO

LIBERTAD DIGITAL:

DENUNCIAS A AYUNTAMIENTOS SOCIALISTAS

 

 

Traumático traspaso de poderes: trituradoras quemadas, patadas a las puertas y guardias civiles de centinelas


No importa que destruyáis papeles que os acuse directamente de algún crimen o delito. Ni pruebas más o menos concluyentes de treinta y muchos años de latrocinio; de casi cuatro décadas de continuado y rampante abuso de poder, de ambición sin escrúpulos. Al cabo, tanto papiro y teórica documentación, dudo que algún día os llevara a los juzgados. No lo permitiría el sistema. Cómo tantos y tantos dolos, atracos, estafas que quedaron, digamos… archivados a lo largo de todos estos impenitentes años de corrupción y demás lindezas. Ni tan siquiera servirían para un simulacro de reparación a ese proletariado al que durante tantos años, le habéis enseñado el puño cerrado, amenazante y caduco, símbolo de tantas vergüenzas y crimines; de frustradas reivindicaciones y de coartadas ciertas para los bandoleros de siempre, para todos vosotros. Puño en alto  con una mano, sin sonrojaros por su historia. ¡Ah! ¿Por qué? Si mientras la otra os ha servido para ahuecar la alforja, impunemente, despóticamente.     

Lo decía mi abuelo: ni la preñez, ni los dineros se pueden ocultar. A su tiempo y forma siempre dan la cara. Y, a estas alturas, a nadie le hacen falta vuestros papeluchos para asquearse de tan nauseabunda evidencia convertida en costumbre, de tanta política basura, de tanto político podrido, de tanta degeneración. Hace  mucho tiempo que la gente dejó de preguntarse aquel dicho popular… ¿de dónde saca, para tanto como destaca? Nadie en estos tiempos ha descubierto nada, sencillamente empiezan a decir basta. Parece.

Convéncete viejo amigo, al final vuestros incondicionales ciegos, vuestros perennes sordos, serán los que os succionen de la poltrona, del poder, del Cartier, de Armani y de la camisa de seda sin corbata, empeño éste, de una hipócrita apariencia, que ya no vende nada. De la brutal inoperancia que demostráis en el ejercicio del cargo y de la eficacísima maña para amañar el  caos cada vez más salvaje de este país. 

Ya no quedan incautos para vuestro trasnochado y demagogo discurso, ya no hace adeptos, jamás los hizo, en todo caso, adictos a la droga de la insustancial y  empero rentable vida política. Las deserciones por hastío, por repugnancia se multiplican. Se adivina tal estampida que no quedará capullo sin pisotear en la huída. Y os vais a marchar como llegasteis: ocultando al pueblo la verdad de vuestros macabros propósitos, entonces; y quemando las pruebas de vuestras fechorías perpetradas, ahora. Sin remordimientos, sin el más mínimo acto de contrición, sin vergüenza. Con la cartera llena y la conciencia vacía.

Quizás sea vender la piel del oso antes de cazarlo. Pero si lo que se presagia ocurre. Si se tienen que ir, porque los votos así lo ordenan y la Guardia Civil lo recomienda. Si es así, y es para no volver, me doy por satisfecho. 

Gracias por su atención.     

miércoles, 1 de junio de 2011

E. COLI TRAE COLA

En libertad Digital:

 

Alemania exculpa a los pepinos españoles de causar el brote de 'E.coli'






No basta. Si es cierto que nuestros pepinos en particular y nuestras verduras en general están limpias de cualquier germen patológico, bacteria o “bichito” capaz de provocar la muerte de cualquier persona que las ingiera, no sé a qué esperan. Ya llevan una semana de retraso.

No basta que la señora ministra de Salud de Hamburgo asegure ahora que el origen de la bacteria no está en los pepinos españoles. 

No basta con comerse públicamente ninguna cucurbitácea o similar, –que todo el mundo sospechará analizada—se trata de traer hasta a aquí laboratorios, analistas y cuanto personal cualificado sea preciso: alemanes y franceses, ingleses, austriacos y rusos, para que comprueben y comparen por si mismo, la incuestionable calidad de nuestros controles sanitarios en materia alimenticia y en cualquier otro sector. Sin reparar en gastos, que los pague quien ha levantado tal patraña. Que lo pague la incompetente ministra alemana, que lo pague Alemania. Con luz y taquígrafo. Es decir con cuantas cadenas de televisión sean precisas; con radio y prensa acompañando todo movimiento que hagan los expertos, verificando cada tubo de ensayo, dando testimonio de cada resultado, proclamando a los cuatro vientos la calidad de nuestros productos agrícolas y defendiendo nuestro prestigio. Pero alto y fuerte, indignados. Voz en grito. ¡Qué coño! Que no quede en entredicho ninguna afrenta; que no quede sin respuesta ninguna bofetada, venga ésta de donde venga. Ya está bien de creer que al socio pobre se le puede usar lo mismo para un roto que para un descocido, para tapar cualquier problema cuya etiología posiblemente salpique a otros y de la que los poderosos sacarán tajada. De melón y de pepino.

No basta con reclamar. Hay que exigir: primero respeto, siempre y ante todo. Respeto humano, cívico, político, profesional, técnico, competitivo y sobre todo a España. Segundo, y tal esencial como el anterior, que se resarza económicamente a cuantos agricultores, comerciantes, transportistas y demás personal implicado. A todo aquel al que de una forma u otra se haya perjudicado.

No basta con que este Gobierno, acomplejado y melindroso con los países económicamente potentes,  se conforme con un exiguo reconocimiento del horrible error, con reconocer el problema que se ha creado en el campo hortofrutícola español y salir en los telediarios. Es preciso que la campaña de desagravio sea tal que apabulle a medio mundo. Que el despliegue informativo se parezca a una campaña para ganar unas elecciones Pérez Rubalcaba. Todo un derroche.   

Saludos y gracias a todos.    

martes, 31 de mayo de 2011

BILDU, EL CABALLO DE TROYA.







BILDU, el brazo político de ETA, continúa levantando sus tiendas, sus barracas donde asentar sus posaderas en el campo de batalla de las tierras vascongadas. Y no es enemigo que acampe en las afuera, en despoblados desde donde pergeñar sus ofensivas, sus embestidas, no. Cual caballo de Troya lo han acarreado hasta el interior de sus murallas un montón de incautos; convencidos unos, amedrentados otros, interesados todos. Con la anuencia de políticos y Tribunales; con el quebranto de las leyes y la corrupción moral por bandera.

BILDU, ETA, A. Mas, Pujol, Griñan… Cada cual a su estilo y manera. España, reino de taifas, coreamos hasta la saciedad. La historia se repite cíclicamente, dicen. Y parece que esta vez los invasores se han camuflado de salvadores de patrias entre sus hijos, entre compatriotas que no dudan en hacer jirones la historia, la lengua, el patrimonio, la cultura, la prosperidad, la paz, la libertad de la nación que ha visto crecer a sus ancestros y por la que han muerto, por defender su integridad, su gloria, su futuro.     

Puede que alguna Aixa, alguna sultana española, alguna anciana madre de algún Boabdil, esta vez español, nos grite a todos, aquello de: "Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”

Lo sabemos. Sin más:

En este presente, en España tenemos a Boabdil el grande, al chico, al intermedio y al de la talla XXXLLL. Nos sobran usurpadores de todo color y pelaje, y nos faltan sultanas que adviertan a sus hijos.

En este presente, en España, puede que la historia se repita pero a la inversa, y el rey castellano llore como mujer lo que no supo defender como hombre, o su hijo. O todos nosotros más bien.

En este presente, en España, Aixa vive entretenida; engañada anciana, a la que le han robado joyas y perlas de sueños e historia, tesoros heredados de padres a hijos, para engatusarla con un cofre de plástico lleno con falsa bisutería de independencias protectoras y odios al mestizaje de pueblos hermanos. Senil dama que para cuando se dé cuenta de la basura que tiene entre las manos, ya será tarde, ya no podrá hacer ningún reproche a su hijo. Se habrán quedado con todo y vendido los harapos de sus vestidos a los moros y todos los que empujen las fronteras de su pasado y su futuro.

En este presente, en España, arietes de sus hijos y de sus enemigos hacen tambalear sus cimientos. Mientras, unos se encogen de hombros, otros ponen la mano y cierran los ojos, los más perdieron la hombría como Boabdill, y todos, nosotros lloraremos como maricas.

Saludos y gracias a todos.

lunes, 30 de mayo de 2011

RESIGNAOS







El hombre más tenebroso del espectro político español, se postula como futuro secretario general de su Partido y próximo Presidente electo del Gobierno. Para lo primero le ha bastado dar dos palmadas: “dejadme sólo”. Y ahí, y así se ha quedado, ipso facto, con todo el derecho que le da su poder omnímodo, absoluto. Para lo segundo, según Derecho parece que lo tiene permitido. Y según derecho de conciencia el tiempo dirá para que le sirvió la retórica de nominarse para la máxima nomenclatura socialista y si llegará a ejercer como líder reglamentario de algún consejo de ministros.

El hombre más poderoso de todos los Gobiernos que en España ha habido, quiere cerrar el círculo de su circular por los vericuetos de la baja política y la política de altos vuelos. Ya no quiere intermediarios. Ha llegado el momento de erigirse en máxima autoridad, de asumir la dignidad y el prestigio que dan los títulos. Máximo curriculum para la exigua historia. Distinción a su diestro oficio en la dramática  función del GAL.  Recompensa ganada a pulso por su meritoria paso por el Ministerio de Educación para la LOGSE. Galardón por su control al controlar sin ver, sin oír y sin SITEL. Condecoración conquistada por su ímproba labor entre pájaros y pajarracos, sin temer que se llamen Faisán o ETA.

El hombre más hábil en el difícil arte del sofisma que haya subido a tribuna alguna, ya se ha cansado de escribir guiones. Desde ahora quiere ser autor y protagonista, productor y director. Aquí nadie pone el The End que no sea él. A punto de alcanzar la decena de los sesentas, sano, rico y dominador de cloacas, personajes y personajillos, secretos y evidencias, puñetas y  BOE, no va admitir el ocaso del partido, el que propios y extraños adivinan en lontananza, ni mucho menos. Ni va a permitir que nadie, en unos años, le convierta el socialismo en una reminiscencia de cien años de honradez,  en un grupo con un puñado de vejestorios como testimonio del que engendró Pablo Iglesia. ¡Faltaría más! Que nadie crea que esto es como un Partido Comunista cualquiera al que le ha llegado su hora. ¡Ni hablar! ¡Para el carro!, como buen químico que sabemos que es, tendrá con toda seguridad su fórmula magistral ya concebida. La prescripción real no llego a adivinarla. Como el nombre de este señor del que hablo, que no consigo recordarlo. Ni tan siquiera si acaso existe.    

Saludos y gracias a todos.          

sábado, 28 de mayo de 2011

EL EXTRANJERO de ALBERT CAMUS




Para el análisis sobre esta novela, he discrepado del prologuista: no mato al personaje  para  seguir una  hipótesis ya señalada en su argumento. Sino que a Meursault le conmutan la pena de muerte por la de cadena perpetua. Pasa el tiempo, y sus reflexiones sobre los hechos llegan a oídos de Albert Camus, quien las recoge, y convierte el alegato que hace como justificación del crimen, en un texto lleno de singularidad, y a párrafos, de prosa poética. Como consecuencia convierte al protagonista en un hombre sensible a todo cuanto le rodea, capaz de notar y vivir intensamente los más pequeños matices de la vida ó cautivarse ante la naturaleza, y que llega a expresarse con frases llenas de originalidad y belleza: “El día resbalaba sobre el techo de vidrio”; “Aspiraba el olor a tierra fresca”; “El cielo esta lleno de sol. Comenzaba a pesar sobre la tierra”; “El sol había hecho estallar el alquitrán. Los pies se hundían en él y dejaban abierta su brillante carne”. No cabe duda, citaríamos más de medio libro, con formas de decir que solo pueden corresponder a un poeta.

Quisiera desligar la buena literatura del autor, de –a mi humilde opinión- la verdadera realidad de los hechos relatados. Pero me he es imposible. Porque ésta, constantemente palia, disimula, envuelve al personaje central de la novela, en un aura que no encaja. No es que Meursault, sea ni peor ni mejor que nadie, es en cualquier caso como somos la inmensa mayoría de los humanos: contradictorios, llenos de inquietudes,  siempre con preguntas por responder, capaces de las más heroicas hazañas ó de cometer los actos más ruines. Este principio, casi biológico, no lo capta nuestro protagonista, y justamente esto le pierde, convirtiéndole en una persona simple por la superficialidad de su pensamiento. A pesar de que Albert Camus, nos realce magistralmente gestos,  y  vivencias de este hombre en los prolegómenos del crimen. Modos y formas de ser – por otro lado- espontáneos, y que nunca colocaríamos en nuestro haber de buenas personas. Porque pocas veces nos percatamos de aquello que hacemos normalmente, como norma.

José María Carandell en su prologo nos sugiere que el titulo exacto de la novela sería “El Extraño”. Pues bien, servidor propone el de “El Extraterrestre”, dado que nuestro joven parece sentirse fuera de lugar, por encima del resto de los mortales, en un mundo que no es el suyo. Desde su patrón al capellán, él si puede juzgar a toda persona que se cruce en su camino. Pero él se siente tan superior, que jamás ha de pedirse explicaciones de sus actos. Es sincero, porque todo el mundo tiene la obligación de entenderlo. Reprocha al mundo que no sea tan bueno como él, tan listo,  tan lógico.

La narración, que comienza con la muerte de su madre, parece querer demostrar al fiscal, que la base usada en su acusación no era justa. Y lleva razón. Es ley de vida que los hijos, inconscientemente, se vayan preparando para la muerte de sus padres, y si no llega de forma traumática, no debe causar, generalmente, el dolor que otro tipo de muerte motiva por inesperada. Es a medida que pasa el tiempo, cuando de verdad se empieza a notar su ausencia, sus consejos, su calor, su infinito amor. Esto es cierto. Pero Meursault, nos cuenta el velatorio y el entierro con todo lujo de detalles para, paso a paso, de forma sutil, hacernos notar que desde el comportamiento del director del asilo, al cortejo de acompañamiento, es algo mecánico, sistemático, se empeña en destacar los “tic”, los detalles nimios de los compañeros de su madre, de su mejor amigo y de su mejor amiga, sin entrar en razonar sus verdaderos sentimientos. De esta forma queda justificada su actitud: “...y mi alegría cuando el autobús entró en el nido  de luces de Argel y pensé que iba a dormir doce horas.” Todo entra en los cauces de la  normalidad, pero bellamente descrito.

Y la vida continua..., se despierta y encuentra a María, no sabe si le ama, pero si que la quiere sexualmente. Comienza un idilio, en el que vanidoso, solo admite responder al mismo deseo que ella. Pero para demostrar su capacidad sensitiva, nos cuenta como es capaz de constatar el estremecimiento de la chica, cuando le dice que su madre murió ayer.

Nos pinta a su compañero de trabajo como un hombre bobalicón, pero tras contemplar absorto el paisaje, nos deja caer: “Fui el primero en tomar apoyo y salté al vuelo. Luego ayudé a Manuel a sentarse.”. Insiste, cualquier matiz, cualquier detalle es importante para hacer ver que es un buen chico. Todo su relato tiene como objetivo demostrar sus buenos principios morales. Quizá, nos pone en paralelo la vida de sus dos vecinos para dejar claro que entra en el juego detestable de Raimundo por la misma razón que se enternece con el viejo Salamano y su perro sarnoso. Su ego no le permite admitir que presta su colaboración a una causa vil. Oculta una acción execrable, convencido de que su impulso fue la de ayudar. ¡Noble ayuda¡.

Albert Camus, en una narrativa magistral, intenta eximir, paliar el hecho real del asesinato con toda clase de condicionantes: Argumenta, razones intrínsecas, personales, de clima, sol, sudor y vino o de perturbación de la mente y cierto menos precio hacía la victima, siempre encarnado en la mentalidad del protagonista. Pero leído con atención, se llega a una sola conclusión: Meursault, dispara por cobarde.

Nuestro personaje, en sus meditaciones durante el encierro en prisión, da la talla de quién es realmente: un individuo narcisista, lleno de prejuicios. Se niega a encontrarse con el capellán, y cuando se ve obligado, no dialoga, sino que  arremete violentamente contra él, porque éste viene a darle la esperanza de Dios, y él no tiene tiempo  para perderlo en un Dios en el que no es que no crea, sino que odia.

Magnífica literatura, la derrochada por Albert Camus, para justificar a todas luces la pérdida de valores del hombre en este berenjenal plagado de contradicciones y dudas en que actualmente se encuentra. En gran medida, nos relata la mentalidad de la sociedad que vivimos. Que parece más desquiciada que sensata.

Saludos y gracias a todos.

viernes, 27 de mayo de 2011

CHACÓN A LA DEFENSIVA


Ayer quedé de la señora ministra de Defensa, “La niña de Felipe”, como ella misma se auto definiera, hasta la coronilla. Nunca lo desmintió, pero nunca como hasta ahora nos habíamos enterado de los desmedidos deseos que tenía en suceder a su muy querido, respetado y admirado líder; secretario general de su Partido y por desgracia, todavía Presidente de todos nosotros, el recalcitrante e impertérrito Rodríguez Zapatero. Carme Chacón, ha decidido abandonar el hipódromo. Y ni corta ni perezosa, a lomos de su jaco, al paso, con cara de velatorio y voz compungida, renuncia a la carrera. Seguramente lleva la espalda cruzada con la marca de alguna fusta amiga. Pero no se le nota. Se ha envuelto en la camisa del victimismo, y el papel de sacrificada en aras del bien de su Partido, su Gobierno y su España, para que la redima su público, que seguramente tendrá. Como lo tuvo Rubianes y su (puta) España. Tal que así, como su: “Tots som Rubianes” que reivindicara ella ufana.   

Lo dramático de todo este espectáculo y el que nos queda hasta que todos estos vampiros desaparezcan de la vida pública, es  que quien de verdad ha de soportar todo y a todos, es el lomo de los españolitos de mono, costo y metro. Esos a los que durante tanto tiempo vienen inoculándoles mala baba para succionarles la sangre, el trabajo y hasta el hígado, en lo Público y en lo privado. Esos que siempre están a la espera; a la espera de ir al paro o a sellar al INEM, a la espera que le subasten la casa, a la espera que le digan,  aunque sea en esperanto, qué es eso de la crisis que hace a tantos ricos multimillonarios, esos que siempre esperan mientras ellos se pavonean, cacarean y lucen sus últimos triunfos. Esos que esperan le digan dónde está España, para emigrar aunque sea con lo puesto. 

Saludos y gracias a todos. 

jueves, 26 de mayo de 2011

METÁFORAS

Antes de que me explicaran en naturales lo de la metamorfosis, antes de que leyera la muerte de Gregor Samsa aplastado como vil cucaracha por decisión de F. Kafka, mucho antes, ya tenía yo una caja de cartón de la que había sacado los zapatos y agujereado convenientemente la tapadera superior, para que mis gusanos de seda pudieran respirar. Pero esto, no tiene nada de particular, es algo que hemos hecho casi todos. Creo. El caso es que hace unos meses un amigo me dio una docena de gusanitos de seda y, yo gustoso, los traje a casa para que mi benjamín se hiciera cargo de ellos. Como hacía yo de chiquillo.

Y mira por donde, se me ocurrió que podía utilizar como metáfora, esta mutación, esta evolución, metempsicosis de la naturaleza, para asimilarla de alguna forma al nacimiento, vida y muerte de un político: cagarrutas que se transforman en gusanos, a los que alimentamos hasta que, ya hartos, tienen capacidad y poder para destilar suave y bella seda en la que envolverse para renacer como pulcras y lindas palomitas.



 

Aquí abajo, a unos pasos de mi casa, hay un hombre con un acordeón alegrándonos el rato; un poco más para allá, un mimo, uno de esos artitas que embadurnado de algún personaje del Mägo de OZ, adopta una postura que mantiene imperturbable, sin pestañear, sin mover un músculo, como los Huscarles de la guardia real inglesa. Gente honrada. Cuando les doy una moneda, no lo hago por caridad, no señor, lo hago porque de alguna manera contribuyo a compensar su trabajo, su arte. Nada me piden; voluntario es su esfuerzo, y voluntaria mi pequeña aportación. Parte de la vida.



 
Si hay escarcha, te empapas hasta las rodillas y te dura el agua y la humedad hasta que el amarillo se te coloca encima y las ropas se ponen calentitas, como recién planchá. Si buscas una sombra, ojo, que posiblemente, las vacas restregaron el lomo contra el tronco y repartieron una población de hermosas garrapatas. Si estás obligado a estar en un lugar determinado y te llega la visita de un abejorro, no le huyas, no le avientes a manotazos, no le amenaces. Conversa con él, normalmente es más inteligente que tú. Si los mosquitos te zumban alegres en los oídos y el Aután no sirve de nada, no te preocupes haz rogativas, igual llueve, los mosquitos se van y tú te calas hasta los huesos. Si no hay nada de lo dicho, es que el frío te tiene tan aterido, tan entumecido, gélido y tieso, que no te enteras de nada. El campo, las flores, los pajaritos… ¡que bella estampa!, ¡que idílico paisaje! Para pasear, pero a caballo, con botas y sombrero de “alancha”. Como casi todo en la vida.

Saludos y gracias a todos.

miércoles, 25 de mayo de 2011

¡¡¡BIIILLDUUU!!!

Mucho se seguirá hablando de BILDU, es decir de ETA, es decir del terrorismo, es decir de los mil muertos habidos y de los que restan por venir. Es decir del disimulo y la tolerancia de José Luis Rodríguez Zapatero y su Gobierno con las transgresiones que han cometido y cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales convivimos. Descarada connivencia le llaman a eso, amigo. Creo. Y cómo quiera que a Montesquieu lo enterró en el valle de los sin lagrimas, hace ya muchos años, “Alfonsodaslescaña”, subordinados… lo que se dice subordinados, somos todos. Del FAISAN al TC sólo media estatus académicos y jerarquías sociales. Curriculum y exhibicionismo por barrios. Más aún así, si quien manda y ordena aspirara a gozar de un algo de predicamento, si su conciencia ansiara un algo de dignidad humana, hace muchos años que nada del mundo de la parabellum y la bomba lapa, seria como es.

A la ETA, los políticos de la cuerda independentista con Arzallus a la cabeza, le denominaron el  “problema vasco”, puro eufemismo. Perverso intento de camuflar el drama de sangre y traición que vivimos en las vascongadas y en el resto de España desde hace cincuenta años. A la ETA, los políticos viejos y los  actuales,  la bautizaron como la izquierda abertzale, descarado fraude por darle una aparente ideología a un simple y mafioso sindicato del crimen. A la ETA, le han llamado de muchas formas, han intentado de González a Zapatero pasando por Arnaz, suavizar con palabras, una realidad violenta y vil. A la ETA, desde siempre, la nombran con hábiles juegos de palabras o la esconden entre intrincados juegos de tribunales y leyes.      

El caso es que todo sigue igual, año tras año. Y yo, ya,  no quiero ir al País Vasco para nada. Porque yo no quiero ser sospechoso de maqueto, no quiero sentirme vigilado en el bar, en el Super, en el taxi, paseando por sus calles. Yo no quiero ser investigado por mis vecinos, interrogado en el trabajo. Yo no quiero sentirme marginado, segregado, cuando no despreciado. Yo no quiero que me pongan dianas amenazantes en mi puerta y tener que mirar los bajos de mi coche todos los días. Yo no quiero recibir misivas intimidatorias, vivir con el ¡ay! en la boca y el susto en el alma. Yo no quiero soportar ninguna mirada cínica, ni ningún mohín displicente. Yo no quiero ser tributo de criminales encapuchados. Yo no quiero ser el miserable negro de un miserable apartheid de un miserable xenófobo.

Yo lo qué quiero es conservar siempre el recuerdo que tengo de esas tierras en mi niñez, de su historia, de la que me enseñaron mis profesores, mis experiencias. Yo lo qué quiero es atesorar la estima de los compañeros con los que conviví, y compartí trabajos y fatigas; mantener siempre, por encima de las inquinas de algunos, y la dejadez de ministros, el cariño de los muchos y buenos amigos vascos que tuve la suerte de encontrarme a lo largo de mi vida. Que son muchos y muy buenos. Y que ni BILDU, ni Zapatero, ni Rubalcaba conseguirán mermar. Y cómo quiera que de nada sirve pedírselo a España, os lo pido a vosotros hijos de la ETA.

Saludos y gracias a todos.