lunes, 7 de febrero de 2011

LA REVISTA QUE PRESIDE ALFONSO GUERRA ABOGA POR SUSPENDER LAS AUTONOMIAS



¿DE VERDAD...,? NO ME DIGA...







¡Cuántos panegíricos! ¡Cuánto boato alrededor del, “Café para todos”! ¡Cuántas banderas e himnos! ¡Cuántos patriotas comarcales hubo que inventar! ¡Cuántas historias hubo que tergiversar! ¡Cuántas lenguas hubo que promocionar! ¡Cuánto hubo que esquilmar al Erario para mantener sátrapas y adlátere en estas taifas de una España parcelada y subastada!


Si D. Fernando Vizcaino Casas, con su genial "Las AUTONOSUYAS" describió en clave de humor la realidad que había en el momento y profetizó lo que se nos avecinaba cual triste parodia, puede que la mejor síntesis de cómo iban a actuar, todos estos mamarrachos, la hace en estos cuatros reglones, D. Federico Jiménez Losantos en su libro “La Ciudad que fue". 

(…)”la marginación en la vida pública de la media Cataluña castellanohablante, la feroz persecución de todo lo que se opusiera al nacionalismo y la izquierda, el victimismo antiespañol como técnica, el franquismo como coartada y el separatismo como estrategia de futuro para Cataluña”(...)

Cuatro acciones perfectamente entramadas, con un solo objetivo final: la independencia. Y ellos lo saben perfectamente, una sin la otra no dará el resultado deseado.

Ya está:

Internet ha detectado un problema y debe cerrarse “Haga clic aquí”

Yo creo que un mensaje parecido debería aparecer sobre las puertas de nuestro Parlamento: o, ¡Error fatal!. La Democracia ha detectado un problema grave, márchese a casa “vamos a resetear y empezar de nuevo”.

Alguna explicación tiene que existir: sea porque estén imbuido por una extraña secta; sea porque se deben a poderes ocultos; sea porque padecen algún fallo psíquico; sea porque están abducidos por extraterrestres y somos victimas de algún mal experimento, sea por lo que sea, tanta aberración, tan macabra forma de ser y actuar, tanto descarrío del comportamiento lógico en el que estamos formados, tiene, forzosamente que deberse a razones escalofriantes. ¿Qué les mueve a Zapatero y toda su cohorte en este aquelarre de maldades? ¿Por qué esta sinistra misa satánica?. ¿Para qué?. ¿A cambio de qué?. ¿Por qué?. ¿Absolutamente desquiciados? ¿Belcebú y sus hijos?, no sé..., no sé. ¿Serán el eslabón perdido?, ¿los verdaderos descendientes del gran mono?




Saludos y gracias a todos por su atención.
 

domingo, 6 de febrero de 2011

El 5 a las 5: LA RESACA




Desde hoy 6 de Febrero de 2011, visto lo visto ayer 5 a las 5 en Madrid, este Gobierno en particular y todos los políticos en general, si tienen una pizca de sentido común; si sus mentes pueden razonar un poco más allá de sus salones enmoquetados y del aura de poder y vanagloria que les envuelven, tienen que temblar, tienen que tocarse el cuello de sus camisas, tienen que tragar saliva al ver a miles de ciudadanos –que por simple extensión matemática suponen millones—reclamar firmes, rotundos hasta la extenuación: memoria dignidad y justicia para sus muertos, para sus victimas, para España.

Yo me pregunto una vez más:

¿Nada les conmueve? ¿Nada les acelera el corazón? ¿Conocen la pena? ¿Tienen escrúpulos? ¿Son seres humanos?

Parece que no, que no hay forma. Ahí está toda esta ralea de políticos, toda esta plaga de sanguijuelas, tranquilos, sin que nada ni nadie les perturbe el ánimo; con sus cuentas saneadas, con sus latisueldos, sus trinques y sus mordidas, ajenos a cualquier drama que atormente a los ciudadanos que un día pusieron en sus manos el BOE, la balanza de los ojos vendados y los hombres con bocamangas bordadas con estrellas. Ahí están, ignorando la tragedia de miles y miles de familias en cualquier ámbito que les inquiete; de espalda al doloroso sentir en que  la inmensa mayoría de gente se debate: desde el terrorismo al paro, desde las escuelas a la unidad de su país, desde su idioma a su historia, desde el aborto a la eutanasia,  desde su religión y su Dios al trágala islamista… Ni saben, ni les importa, ni quieren atajar el problema, ningún problema. O quizás, sea más sencillo: desde su atalaya, desde su burbuja, desde su mundo distante y equidistante, viven convencido que a la gente sólo hay que soportarla, y al tiempo despreciarla. Pero bueno, ya veremos lo que dura ésta maldición. La distancia entre Colón y la plaza Tahrir se mide en desesperanzas, en hartazgos. Y no hay tanta.

Saludos y gracias a todos.

viernes, 4 de febrero de 2011

El 5 a las 5, mañana es el gran día.


No será flor de un día...



¿Os acordáis de Ellos?... ¿No?, A ver: tocad el cañón de vuestras pistolas, que aún están calientes, palpad las muecas de sus cachas. Que os hablo de los muertos, de las victimas; de nuestros mártires que no pudieron defenderse, que no pudieron reivindicar nada, que no pudieron gritar ¡viva España!, a pesar de morir sólo por su condición de español. ¿Os acordáis de ellos? ¿No? Pues mañana, cientos, miles de padres sin hijos, de hijos sin padres, de viudas, de mutilados, de vejados, de españoles con el corazón de luto, os refrescarán la memoria. La plaza de Colón (Madrid) se convertirá en epicentro de una voz atronadora: NO. No treguas, no en mi nombre, no condiciones, no amenazas, no pistolas con balas en la recamara, no magnánimas traiciones. No. Y sus ensordecedoras ondas alcanzaran a todos los españoles, hasta el último rincón del más recóndito pueblo. ¿No os acordáis?... ¿No?, sí hombre, sí, matasteis a hombres, mujeres y niños con la pasividad y sangre fría de un psicópata. Sin remordimientos, sin escrúpulos; sin darles la oportunidad de miraros a la cara y llevarse al cielo el recuerdo de su verdugo. Vuestras parabellums, vuestras bombas, al aullido, --más que grito-- de ¡gora euskadi askatuta!, vomitaron muerte y traición, escupieron cobardía y vileza; abominables celadas que, muy a vuestro pesar, encontraron heroicidad y abnegación en esas vidas sesgada, mutiladas. Y orgullo, un inmenso orgullo y una triste impotencia en todos nosotros. Más, vengativo consuelo: vosotros jamás sentiréis nada parecido, porque no encontraréis un hombre  español capaz de dar un tiro en la nuca.

Este Gobierno, u otros venideros, como ya lo hicieran otros pretéritos, intentarán engañarnos, embaucarnos con fraudulentos apaños, con hipócritas compromisos. Todo es una monumental mentira. Nosotros lo sabemos de sobra y ellos también.   

Y así viene a ocurrir, por ejemplo, que cuando los cobardes políticos, sueltan a los cobardes psicópatas, los cobardes patriotas los enaltecen, los agasajan, los encumbran, mueven la colita a su alrededor hasta que se les cae.  Esto es así, a pesar de lo escrito, lo hablado, lo peleado, lo ganado y lo perdido. Es lo que buscan. Inexplicablemente, se sigue confiando la libertad de la nación, la vida y la hacienda, a asesinos capaces de descerrajar un tiro a traición, de poner bombas que matan a niños e inocentes. Pero, ¿Qué mente, medianamente civilizada, medianamente lógica, puede ver en esta gente, libertadores, héroes, luchadores? Quién es capaz de matar a traición, es capaz de cualquier traición. Como no tiren de la cadena, les puede llegar la mierda a las cejas. (Nunca mejor dicho) Claro que en éste caso no es gratuito, puede costar más sangre. Aún. 

Saludos y gracias a todos. 

jueves, 3 de febrero de 2011

El 5 a las 5 (48 horas antes)













Mentiras tras mentiras…

Este momento histórico que vivimos, esta cochambre que nos gobierna, esto que no sé lo qué es, es sobre todo un sofisticado, paulatino y medido exterminio a manos de la casta política sobre el pueblo que lo sustenta.  El Poder Legislativo, el Ejecutivo, el Judicial, el Policial, el Económico, el Militar, y los Fácticos. Todos conchabados y adulterados en un mundo corrupto en el que ninguno de ellos se supeditan a su lugar, su función y al bien común, sino a sus ambiciones y sus luchas intestinas. 

Y en este come cocos al que quieren que llamemos crisis, como en todas las crisis de todos los tiempos, nos toca pagar la ronda, y todas las que sean necesarias en esta bacanal delirante de gentes ebrias de poder; formadas mental, espiritual y moralmente en una orgía de desprecio a todo esfuerzo que el corazón demande para con sus semejantes, a todo compromiso que reclame justicia aunque en su logro se te vaya la vida; a todo sentimiento que comporte, por encima de todos y de todo: Amor, Justicia y Libertad, tres hermosas palabras, tres cándidos deseos que quedaron enterrados, sin haber nacido, ahogados, sin haber respirado.

Fraude de ley de Dios y de ley humana, perpetrado a manos de esta extraña farándula de necios enquistada en lo que dicen democracia mientras se pavonea con una mano señalando a ningún sitio y con un brazo sobre los hombres de unos cuantos generales. Autoridad, que se han ¿tomado?, ¿retenido? No importa. Nosotros pobres incautos de aquellos tiempos y de estos, estamos convencidos de haberla dando gratuitamente. Noble beneplácito que machaconamente otorgamos para que paradójicamente prospere lo que más odiamos: el materialismo más irracional que exista; el encono más perverso hacia todo aquel que no está en la cuerda; y las formas más indignantes de denigrar a la raza humana. Pongamos por caso.

Saludos y gracias a todos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

EL CLAMOR POPULAR












A tres días vista del 5 a las 5…

Llegará la manifestación, la voz del pueblo, el clamor popular, y como en tantísimas ocasiones haréis caso omiso. Miraréis hacía otro lado, mientras, vuestro pensamiento andará por los vericuetos de la política ramplona, aquella que ha de cosechar los votos del populacho que previamente habéis adiestrado.

El clamor popular. ¿Qué será eso? ¿Será el llanto de las víctimas del terrorismo? ¿Será la voz lastimosa de tantos huérfanos, de tantas viudas, de tantos padres que desearían ser sus hijos asesinados? ¿Será el insistente repique de campanas por los difuntos de aquel 11M? ¿Será eso, Zapatero, Otegui y demás cohorte del mundanal mundo de la política y las pistolas? Bueno que digo mundanal: eterno.

El clamor popular. ¿Qué será eso? ¿Será el grito que profiere con vigor y esfuerzo un pueblo a punto de dejar de serlo? ¿Será eso, Zapatero, Zaparatistas? ¿Será que de verdad, de verdad ya está todo discutido y decidido?

El clamor popular. ¿Qué será eso? ¿Será la vehemencia con que millones de padres quieren impedir el secuestro, manipulación y adiestramiento de sus hijos? ¿Será que debemos olvidarnos de nuestra educación y escupiros a la cara para que los dejéis en paz, a ellos y a nosotros? ¿Será eso Sr. Zapatero, Sra. EpC? ¿Será que de verdad, de verdad os creéis que podréis llegar a ser los celadores de un enorme centro de enfermos mentales?

El clamor popular. ¿Qué será eso? ¿Será la tenaz e ineficaz denuncia que miles de españoles hacen taponada la nariz y contenida la arqueada de tanto fraude, putrefacción, escarnio, malversación de lo público? ¿Será eso, Zapatero, publicanos corruptos e inmundos? ¿Será que de verdad, de verdad os creéis los amos y señores de la hacienda, la vida y el futuro de todos los incautos que os sustentan en el poder, y de servidor también?

El clamor popular. ¿Qué será eso? ¿Será la congoja, el tormento que hay que sufrir por la impotencia ante vuestra hipócrita moral? ¿Será que nunca seréis humanos? ¿Será que no queréis oír el mugido de la carne que os coméis ni el latido del pequeño corazón que asesináis? ¿Será eso, Zapatero, y todas tus Aidos (pongamos por caso)? ¿Será que de verdad, de verdad os creéis que la vida de un ser pequeño e indefenso vale menos que la vuestra? Será eso.

Saludos y gracias a todos.

martes, 1 de febrero de 2011

El 5 a las 5 (Un apunte previo)







Corría el año 1968 ,un 7 de Junio.el Guardia Civil de la Agrupación de Tráfico JOSÉ ÁNGEL PARDINES ARCAY,se convertía en el Primer GUARDIA CIVIL asesinado por ETA.   Para él y para todos los QUE CAYERON POR ESPAÑA,POR NOSOTROS vaya nuestro pequeño homenaje D.E.P..


 

A cuatro días vista del 5 a las 5

No vengáis con sibilinas banderas blancas que aún chorreáis sangre fresca por los codos. La de los nuestros. ¡Estamos tan acostumbrados!.  Nosotros no hemos tenido descanso. Jamás. Nos habéis alimentado, desde el principio, a diario, con el espectro de rencores y resentimientos guerra-civilista; habéis grabados nuestros corazones a dolor y duelo con el estigma de un terrorismo despiadado, vengativo e invariablemente cobarde. De querer, queremos que purguéis vuestros crimines en la cárcel y fuera de ella; que entreguéis a cada una de las miles de victimas, vuestras armas rotas, aplastadas, junto a un capullo rojo y una tarjeta en la que ponga bien grande: PERDÓN (Parecerá real). Y luego os esfuméis, os diluyáis sin dejar huella y sin hacer ruido. Nosotros nos encargaremos de mantener siempre frescas las flores en las tumbas de nuestros muertos.

No perdáis el tiempo. Ni los unos ni los otros. Ya sabemos que todo es inútil. Cómo inútil fue el terrorismo de Estado, inútil las negociaciones, veladas o descaradas, inútil las estrategias, inútil los catorce años de Felipe González en el poder haciendo y deshaciendo tratos. Nada, absolutamente nada. Lejos de atisbar alguna esperanza, siguieron sonando los disparos a quemarropa, en la nuca y por la espalda; y las bombas del mando a distancia siguieron matando niños y mujeres, y a buenas personas anónimas en una guerra en la que los nuestros siempre caen a traición; por la traición. Como moscas en este estercolero que no sabemos quién, ni quienes nos han habilitado y en el que vivimos para sólo ser víctimas, mártires, carne y sangre para el sacrificio humano en el altar de un luciferino poder oscuro, tenebroso, funesto; el de la sombra dicen algunos, el de las cloacas dicen otros; el de Belcebú digo yo. (Repugnante reencarnación del señor de las moscas)

Saludos y gracias a todos.

lunes, 31 de enero de 2011

Entre la justificación y la explicación





A cinco días vista del 5 a las 5

Si yo fuera vasco... ¿Qué haría yo si fuera vasco? Pues, abrir el balcón de mi casa y gritar Gora Euskadi Askatuta todas las mañanas. Me lo exigen las pistolas, los políticos y los vecinos; me lo pide incluso el corazón, porque a fuerza de repetirlo año tras año, me he convencido que vivo sometido por un pueblo fascista y opresor, maqueto y abominable. ¿Y si no fuera así?..., y si no fuera así y en mi interior conservara mi condición y mi dignidad de vasco y mi orgullo de español..., pues lo sufriría con decoro, en silencio, procurando no levantar sospechas, no sea que venga la delación, la denuncia, la amenaza, la extorsión, la bala por la nuca. Cuarenta o cincuenta años enterrando mártires requiere cautela. Tantísimo tiempo en manos de políticos que para vivir con tranquilidad en el machito de la cosa política, siguen a pie juntillas los mandatos de las bombas y las armas, te pueden dejar el espíritu al borde de la indolencia, de la indiferencia. Políticos...ya; políticos que se mueven más por temor e intereses del aquí y ahora, que por su onírico deseo de independencia. Los incorrectos, los buenos, los amantes de la libertad, los que luchan por la derrota incondicional de ETA, los que no mercadean con la dignidad y la libertad, los que en memoria de los que hemos enterrado bajo la bandera de España no saben de hipócritas treguas, ni de falsos altos el fuego…, o están muertos o los repudian incluso sus correligionarios.

Saludos y muchas gracias a todos.

domingo, 30 de enero de 2011

MUNDO CRISTIANO









Para los que nos cuesta trabajo admitir que no es una causalidad, ni una casualidad, que podamos oler el color de una rosa y tocar su olor; para los que no podemos imaginar, que por un extraño y simple ciclo evolutivo, podamos sentir sin tocar, tocar sin sentir, paladear sin besar, ver con los dedos, oír con la vista, hablar con los ojos; para los que andamos siempre entres signos de interrogación; para los que creemos que somos un proyecto de Hombre, aún inconcluso; para los “cortitos” que vemos la mano de un Ser Supremo más allá de la ciencia y la razón; para nosotros que nos hemos quedado en La Palabra, en Cristo, no hay más que amenaza, persecución, burla. La clandestinidad nos hará más fuertes. 




NEED GOD. Lo vi hace unos días, temprano, apenas el sol nos volvía a recibir. Allí estaba, escrito con letras enormes, grabados sus trazos sobre la arena mojada que nos presta la mar cuando baja a pensar. Sólo caminando por sus líneas podías averiguar ambas palabras; sólo desde la perspectiva que da cierta distancia, podías leerlas tal cual; sólo desde la altura de una pequeña atalaya, desde un breve otero, mejor dicho: sólo desde el vuelo de una gaviota, podías apreciar su conjunto, la firmeza de sus surcos, la belleza de su perfil. Pena de trabajo, me dije. Porque pocos se percataran del grito; los más, pasarán por encima borrándolo con sus pisadas, muchos ni se enteran, y el resto sólo tiene unas horas para juzgarlo, tal vez asimilarlo, quizás para decir ¡Bah!. Da igual, la marea volverá a empapar la arena y nos traerá su aroma, su nervio, su vigor, que no por viejo nos es menos grandioso, menos necesario. El anhelo dibujado al cielo se quedará oculto bajo la mar. Ahogado.




Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor,…

No tengo desván en mi casa. Pero sí lo tengo en algún lugar de mi alma. Allí donde los recuerdos permanecen intactos, sin polvo; allí donde está el poso de lo vivido, aprendido y ya olvidado; allí donde inconscientemente florece lo que crees guardado. Allí acudiré, sin la inocencia de la niñez, sin los recelos de la juventud, y sin las dudas de la madurez; allí acudiré, seguro, confiado, allí, a ese rincón del corazón, incólume, inmaculado, donde nadie jamás puede poner su mano; al que sólo tú puedes llegar, mandar, ordenar. Y allí me reuniré con Marcelino, con su gran Crucificado, y comeré algo de Su Pan y beberé un poco de Su Vino. Hasta el día que Él decida acorrucarme en su regazo.

Saludos y gracias a todos.

viernes, 28 de enero de 2011

INDEPENDENTISTAS Y SOCIALISTAS…


Llevo mucho tiempo, demasiado diría yo, desde la España de Franco a la de Juan Carlos I, Rey, atormentándome con un par de preguntas: ¿Qué le he hecho yo a los independentistas de cualquier etimología, carácter, o condición para que me traten como a un ser inferior? ¿Y a los socialistas de cualquier cuna, signo, o categoría para que me consideren un peligro público? No tengo conciencia de haberles quitado nada a los primeros; ni de deberle nada a los segundos. Más bien al contrario. Mi Pueblo ha entregado mártires, victimas en un holocausto terrorista, cruel, despiadado, así, de uno en uno, de decena en decena, de ciento en ciento, siempre a traición, siempre por la espalda. Mi pueblo ha dado mano de obra barata para los mimados de todos los Regímenes, ha pescado en alta mar, ha surcado todos los campos, ha apretado todos los tornillos en todas las fábricas y nunca ha llegado a fin de mes. Ha votado iluso e ilusionado, y el recuento ha sido para trucar la estafa por la traición y vuestro edén por nuestra obra. Tan nuestra como vuestra.

Pero insisten, hasta la extenuación; me tienen declarada la guerra desde antes de que mis padres me parieran. Al unísono, los unos y los otros utilizan, mi orgullosa historia, mi fe cristiana, mi sentir español, mi ingenuidad de pura entelequia fraternal, mi dignidad de persona, mi sustantivo de ciudadano…, como doloroso cilicio y flagelo ajeno para vender falsas redenciones y quedarse con la caja, el mando y ordeno, los uniformes y un largo, largo, largo futuro de propiedad privada.

Entre la Izquierda política y facinerosa que nos ha tocado en suerte. Esa que piensa que la venganza es el mejor perdón; la que cree que el adversario no merece más que el desprecio por fascista, nazi y criminal; la que desprecia, arrincona, posterga y no queda satisfecha, hasta ver a su enemigo, hundido en la más profunda de las miserias (¡Hipócritas de la viga en el ojo, mientras restriegan la paja en el del vecino!)  y edecanes y correveidile; mayorales y “aperaores” de los de sin rostro, debato el qué fuera mi ensueño. Ahora mera alucinación.

Más la historia, cabezona, se repetirá, más pequeña, más ridícula, más cruel.

Si, lograda la independencia, si ocurriera, si sobreviniera en toda su amplitud y consecuencias, los siete amos del cotarro, las cuatro familias poderosas, los treces políticos del circo, la oligarquía de ayer de hoy y de siempre, se llevarían cien años convenciendo al pueblo, --eso sí, en catalán o en vasco-- de que todos los males, de que todos los problemas, de que todas las miserias, carencias y penurias son debidas a haber padecido tantos años de dependencia de la malvada España. Cien años diciéndoles que los catalanes, o vascas y vascos han de sacrificarse por su pueblo; que para levantar la patria del expolio sufrido por la fascista España, así se lo pide la nueva Cataluña, su nueva Euskalherría. Cien años, cagándose en la puta España, en la puta Europa, en la puta crisis, en el capitalismo y en el comunismo. Cien años apaciguando a los independientes borregos, sobándoles el lomo con los logros alcanzados, con himnos que cantan a la sangre y a la venganza, con héroes de hadas y sueños de un edén catalán, o un paraíso vasco, solo para indígenas. De raza, de abolengo. De la Etnia. Primigenia y salvaje, claro.

Saludos y gracias a todos.

jueves, 27 de enero de 2011

ALLÁ VOY....

Soy consciente, que escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; que te entienda alguien, un milagro. No obstante..., allá voy, desde unas más que manifiestas limitaciones, en el intento de decir, contar, cantar, gritar nuestras inquietudes, nuestros miedos, nuestras vergüenzas, propias y ajenas. Porque creo que debemos tomarnos como obligación ciudadana denunciar este gigantesco despropósito político, social, económico…, que nos rodea y que sólo podemos sufrir y podemos llorar.

Como primera observación, como triste paradoja, podríamos decir que aquí estoy, dispuesto para el intento de conjugar mi pensamiento en una legua que quieren arrancar de tierras donde floreció y dio más que recibió; en una patria descuajeringada y rota por los hijos bastardos de la madre patria y el padre felón del secesionismo; rodeado de gente macerada, adoctrinada, dócil y gregaria que camina ignorante de su destino, hacia un estado de letargo moral y ético; a un estado, a un modo de ser, analfabeto, apátrida y ateo.   

Lleno de dudas, no sin cierto temor, me pongo a aporrear el teclado. Y es que –estoy con ustedes--, quizá no sepa expresarme convenientemente en el difícil oficio de encajar sujeto, verbo y predicado. Pero… ¿Y qué? Los humildes, la gente sencilla y anónima que cogemos el metro, el autobús, también tenemos derechos. Y el de quejarnos, protestar y denunciar, y hacerlo público por escrito, no ha de quedar reservado sólo para intelectuales y profesionales. A mi modo, como Dios me dé a entender, intentaré dejar patente, algunas reflexiones. Siempre, claro está, como ahora suele decirse, desde la perspectiva de un vulgar ciudadano de a pie.

Saludos y gracias a todos.