sábado, 18 de julio de 2015

FINGIMIENTO, DESAFUERO Y AFRENTA (Reedición)








Y ¡qué suerte han tenido, Señor! para perpetrar sus perversos retruécanos. Han contado con un mundo de armas letales, inimaginables en los anales de la historia, ¡Qué mal hadada coincidencia!; han dispuesto a su antojo de la proliferación de las televisiones a todo color y las radios de bolsillo; el cine subvencionado, la PlayStation, todo un mundo virtual, los dibujitos animados y, ¿y?... y una guerra civil útil y dúctil. No hay serial, película, novela, concurso, tertulia radiofónica o televisada, libro, TBO o periódico que no se utilice para fomentar de forma descarada o subliminal el victimismo de unos y la criminalización de otros. ¡Madre mía, qué suerte y qué fácil se lo han puesto! ¿Cuándo decidirán olvidar, aunque no perdonen? (Nunca mientras haya reparación, es decir tajada)
<<Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos>> (Mateo, 8:22).
Pues eso he decidido yo, seguir a Cristo, al amor, al perdón, al olvido, a la concordia. Porque, estoy convencido, que ha de poder más en mí, el sentido común, la asimilación de la historia, la superación de los agravios comparativos..., que el pus de las heridas. No me lo repitáis, lo sé. Soy consciente que la casta política, sobre todo la otrora defenestrada, y ahora emergente y poderosa, sigue muerta. Muerta en valores, en moral, en humanidad, en generosidad, en cariño, en amistad. Sigue muerta y podrida, inoculando en el personal odio, rencor y venganza; pasiones que históricamente han utilizado magistralmente en beneficio propio y ahora, como siempre, escupen para contagiar a todo el que este bajo en defensas anti-goebbelianas. Esto es así, porque así nos lo demuestran a diario sus actos, sus leyes y sus discursos. Pero sabed una cosa: aunque creáis que me tenéis pisado con vuestra podrida bota, todavía hay aquí un hombre libre, español y cristiano, capaz de abrazar a mi patria, por encima de tanto veneno.
Porque... ¿sabéis?, mis padres eran humildes trabajadores que sufrieron en los prolegómenos de la maldita guerra, hambre, abusos, cacicadas, y asesinatos de unos y de otros; con la monarquía, con la dictadura, con la república y con cualquier política de aquellos sanguinarios años. Y los fusiles y las bombas les trajeron más dolor, más sufrimiento, más hambre, más abusos, más cacicadas... y más fe en Dios. Así, cuando se hizo el silencio, y  los tiros dejaron de silbar por las calles y miraron a su alrededor y,  vieron las ruinas y el escombro y el hambre y la desolación que les rodeaba, tres puñetas les importó quién pegó el primer tiro, quién mato primero a quién y tan siquiera,  ¿por qué?. Sólo fuerza y entereza para conservar y levantar a sus hijos podían pedir, a su Dios, a nadie más. Y por eso, por respeto a ellos y a tantos como ellos, a tanto sacrificio y mal vivir, tengo que cerrar los ojos y taparme los oídos para de alguna forma, protegerme de tanta vileza, de tanta manipulación, uso y abuso del dolor y el sufrimiento que padecieron nuestros mayores en una clara, repugnante y calculada maniobra política. Yo, que hice la primera comunión, poco más o menos, en los famosos tiempos de los “veinticinco años de paz” y viví mi juventud, dicen que en una horrorosa dictadura, ni por educación ni por creencia religiosa, me puedo permitir entrar en esta cobarde provocación, porque España es un inmenso osario que merece honor, respeto y perdón por igual.
Los españoles, no hemos tenido tregua. Nunca. Nos hemos tenido que acostumbrar a convivir y padecer con el insidioso recuerdo de la guerra civil española año tras años. Hemos tenido que asimilar y dosificar los temores del terrorífico fantasma del 18 de Julio de 1936. Inculcados cruel y tercamente, desde que Felipe González se sentó en los bancos azules. Bajo la apariencia de inofensivas reparaciones de afrentas caducadas, se han despertado odios de un pasado que duerme en los archivos de la historia hace ya setenta y nueve (79) años.
Saludos y gracias por su atención.

domingo, 31 de mayo de 2015

el cáliz real y el flagelo español


 
 
 
Cataluña (Catalunya), País Vasco (Euskadi). ¡Pobres naciones que dan tantos hijos pérfidos! ¿Ya han guardado hasta nueva ocasión sus disfraces, antiguallas de un carnaval desleal, traidor, lacra de la verdad y la historia? ¿Ya se han divertido en España a costa de los españoles, su himno, su bandera, sus sentimientos, sus afectos, su dignidad?, ¿esta familia enferma de egolatría y odio? ¡Pues hala, hijo! a casa, a ver si vuestros carcas maestros, vuestros hipócritas políticos, vuestros xenófobos padres os enseñan algo de cultura y un poco de historia; un mucho de educación, y una barbaridad de respeto.
Nosotros, los españoles de pies a cabeza, los enteros y auténticos, soportamos vuestra afrenta porque arribistas que han conseguido ingresar en esta ocupación privilegiada y mal llamada carrera política, por vericuetos insospechados y la mayoría de veces inconfesables, pretenden gobernar mi país, mi hacienda y mi orgullo. Y día a día, año tras año, traicionan mi patria, roban mi esfuerzo y denigran mi orgullo. No saben de desagravios, no entienden de reparaciones que zanjen las humillaciones, son incapaces de hacer un solo gesto que ponga en peligro su mugriento sillón.  
Pero sobre todo, nosotros, los españoles de pies a cabeza, los enteros y auténticos, soportamos vuestra ultraje porque sabemos que no tenéis patria ni terruño a la que hayáis amado jamás. Porque en nuestra cuna amamantamos que a ninguna madre se injuria ni se ofende ni se deshonra por muy canalla que sea su hijo.
¿Qué nos ha de extrañar en este país rehecho a imagen y semejanza del alto tronco político sembrado en 1978? Cuidado y regado hasta la fecha con ejemplos ante la ETA, ante los separatistas, ante el 11M, ante la corrupción, el aborto, la defensa de su lengua y su historia… ¿Qué nos puede sorprender?... ¿La crisis económica? ¿La crisis de unidad nacional? ¿La crisis del humanismo cristiano? ¿La bazofia mental que nos circunda? ¿La crisis de valores unipersonales y universales?... 
Nada puede asombrarnos después de cuarenta años de Gobiernos españoles con la Corona a la cabeza, acobardados todos, y uno por edecanes díscolos.
Cuatro décadas llevan los distintos Gobiernos españoles con la Corona a la cabeza alimentando el triste, cruel y oscuro desafío de avariciosos charnegos y fantasiosos fantasmas de iluminados orates. Mala gente, que blanden sutiles armas: xenofobia, lengua, raza, para crear odios, venganzas, rencor entre hermanos. Por unas monedas, por un poco de un efímero poder que gozarán ellos pero perderán sus hijos. 
 
 
Saludos y gracias por su atención.           

miércoles, 27 de mayo de 2015

...Y OCURRIÓ




Nosotros hemos cumplido una vez más. ¿Y ahora? Ahora volverá el trueque de siglas, y nuestro voto volverá a ser secuestrado por cientos de miles de parásitos para usos y abusos, para inmerecidos sueldos, para canonjías y comisiones, para explotar el BOE y explotarnos a todos.
 
 
 
Les hemos demostrado por enésima vez que conocemos su juego y sus fullerías, que admitimos el ceremonial, que asumimos los hechos consumados, para que nunca, nunca, les pueda servir como coartada, si un día aquellos que ya tienen una ruina y les trae al pairo buscársela a los demás, nos envuelven entre orates, sanguijuelas, embaucadores, dictadores de viejas escuelas, y nos arrastran por imperativo de la impotencia. No. No podrán culparnos nunca. Si acaso llega un diabólico caos, peor que lo vivido hasta ahora, será sólo y exclusivamente por el uso fraudulento que hacen todos estos mangantes de nuestros deseos de democracia y libertad; de integridad y ética; de verdad y justicia.
Quede claro: acudiremos, ingenuamente, convencidos de hacer el ridículo en este grotesco régimen, en esta fachosa democracia que no es digna de nosotros. Agarraremos una papeleta, cuantas veces sea preciso, y la depositaremos en la urna mientras recitamos una jaculatoria a modo de ritual: aquí tenéis, nuestro voto, antes que acabéis definitivamente con vuestra gallina de los huevos de oro y nosotros no podamos comer ni caldo, imbéciles.
Y ocurrió.
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

viernes, 1 de mayo de 2015

1º de Mayo Fiesta Nacional. 5 Millones de parados, drama nacional.


Hace años, escribí estas líneas intentando hacer una escenificación real de la dramática situación de paro que vivimos en España desde hace ya casi veinte años, y que lejos de tener visos de una paulatina solución, se agrava dramáticamente en el tiempo de los distintos Gobiernos y el espacio de todo el territorio nacional.
Decía así, más o menos:
 
Yo creo que PP, PSOE, Sindicatos, y demás camarilla de la cosa Pública, no quieren enterarse de la bomba que tienen en el asiento de sus poltronas. Ni unos ni otros son conscientes del drama que cinco millones de españoles están viviendo. Padecen, estos del  ordeno y mando, tal autismo, tal engreimiento, tal repliegue sobre sí mismos, son tan ajenos a la necesidad, la penuria, la indigencia, las “trampas”, la impotencia, el hambre, que cuando el poderoso detonante de la desesperación haga estallar todo en mil pedazos, aún no sabrán el porqué.   Es más, aquel que afortunadamente tiene un medio de subsistencia, no se percata en plenitud, que la metralla nos alcanzará a todos.
Dense una vuelta por los centros de trabajo que todavía funcionan. A las seis, a las siete o la ocho de la mañana, según hora de picar en el reloj o en el torno de entrada, y verán. La puerta y aledaños, parece las colas en una taquilla de la plaza de toros de mi pueblo, para ver a José Tomás. Con un cigarrillo entre los dedos de una mano y el papelito del currículo enrollado en la otra, esperan angustiosos, que algún capataz, algún jefe les llame para el “currelo”. Y los que están dentro, viven en su mayoría con el, ay, en la boca, porque su puesto de trabajo es tan provisional, tan precario, está tan en el aire, como su hipoteca. La papela del preaviso les puede llegar a la hora del bocadillo.
Me ha venido a la memoria una escena, ya olvidada en el tiempo.
Tendría yo unos siete u ocho años y acompañé a mi madre al mercado. Era temprano y para mí una novedad, sin colegio aquel día y de paseo. Al llegar a los alrededores de la plaza de abastos, en la acera de “Juanito Custodio”,  desaparecido almacén de ultramarinos, sobre la que el sol empezaba a calentar, un puñado de hombres de gorra, pelliza y cigarro, se apiñaban en un murmullo, entre el humo y el vaho de sus voces. Me impresionó y me dio miedo.
¿Qué hacen éstos hombres mamá?—pregunté.
Esperan trabajo—me contestó lacónica mi madre.
Exacto, esperaban al “aperaó” para que algunos, solo algunos, se los llevaran al campo a echar “la peoná”. Como en las parábolas de los Santos Evangelios. Como ahora mismito.
 
 
 
Saludos y gracias a todos por su atención.

sábado, 25 de abril de 2015

CON AÑORANZA...





EJEMPLO: EL HERMANO FULGENCIO ANDRÉS

En fila de dos en dos acudíamos todos los domingos a misa. Una serpentina de críos unía el colegio de la Salle con la vecina Parroquia de San Joaquín. Y en esta entrañable iglesia, muchos años después, algunos de aquellos niños nos volvimos a reunir. Esta vez, en oración por el alma del Hermano Fulgencio Andrés y, como brisa de aire dulce, como haz de luz que se colara a través de las celosías, la misma alegría infantil de aquellos años se apoderó de nuestro ser, quizá porque el grato recuerdo de entonces, irá siempre acompañado de la figura de este hombre bueno; quizá porque el Hermano director, desde el cielo, entre acordes de su viejo armonio, como siempre hizo, nos sigue infundiendo el mismo ánimo de bondad y paz interior. Quizá porque el agradecimiento sólo se puede dar desde un corazón feliz. Felicidad y gratitud que se siente al saberse marcado con el estigma de una educación maravillosa, recibida a manos de Fulgencio y de toda una Congregación entregada, por encima de todo, a la forja de hombres.
Con él, con su mirada vivaz y su sonrisa afable, se van los últimos vestigios de una época, de un tiempo en el que había gente capaz de entregar una vida entera a la labor de una vocación sin esperar nada a cambio, con el Hermano Fulgencio se muere el hombre, pero queda el ejemplo del altruismo personificado; queda la obra: ciento, miles de alumnos, que tal vez fuimos los últimos en tener la suerte, de alborotando alrededor de unas sotanas, educarnos, criarnos al socaire de una enseñanza, de unos principios idealistas.
Te rogamos Hermano Fulgencio, que cuando veas, allá en el cielo, a San Juan Bautista de la Salle, le digas que aquí apenas quedan niños que acudan al colegio con alegría, que lo consideren su segundo hogar; que tienen muy pocos amigos entre sus maestros y, que son muy pocas las veces que les escuchan hablar de moral y de ética, ni del bien y el mal, ni del amor y el odio, ni de valor humano alguno, ni del hombre, ni de Dios. Que las barritas de regaliz que vosotros nos dabais se han convertido en “mierda” alucinógena que destrozan el cerebro y aniquilan la voluntad. Dile, por favor, que queremos volver a ver, a lo largo y ancho de esta tierra, como se renueva el germen con tu ejemplo y el de tantos otros Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Hace ya bastantes años escribí estas líneas en un intento de agradecer al Hermano Blas García Mena (Hno. Fulgencio Andrés) en particular y a la comunidad de Hermanos de la Salle, en general, su impagable labor como maestros de escuela.
Díganme: ¿Tiene la juventud de hoy el mismo sentimiento de agradecimiento por sus educadores?
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

sábado, 4 de abril de 2015

Insistamos, 2º Mandamiento de la Ley de Dios: no tomarás el Nombre de Dios en vano.


SIEMPRE DIOS, SU PALABRA Y SUS SIMBOLOS PARA ESCUDAR EL CRIMEN.
Como cristiano me fastidia tocar determinados temas relacionados con mi religión. Pero aún en la seguridad de que seré interpretado más bien que mal por unos, y más mal que bien por otros, creo que no debo guardarme lo que me bulle por el hervidero de mi cocorota.
En estos tiempos que corren, los seminarios andan muy escasos de vocaciones, ni siquiera cuentan con Boca-ciones, pero sin embargo, proliferan cada día más espontáneos defensores de la Santa Madre Iglesia. Y me parece bien. Nunca serán bastantes las voces para defenderla; para salvaguardar sus valores, sus mandamientos, su virtud y sobre todo su Verdad.
Es justa la lucha de los creyentes ante tanta iniquidad, inquina y furibundo ataque al que se le somete. Porque no se trata de posturas ante la fe, ni de actitudes ante los mismos hechos, ni puntos de vistas, ni concepción más o menos razonadas. No. Se trata de sufrir humillación, afrenta, burla, escarnio, y de quedarse a un paso de sufrir persecución, muerte y castigo como ya se ha repetido tantas veces a lo largo de la historia.
Pero, ahora bien, prefiero verme en las catacumbas, en el anonimato, en la clandestinidad, antes de que mi religión sirva para ocultar leyes mundanas; mi fe para excusa de mentes pecadoras; o que mi Dios sea utilizado como líder político. Jamás. No existe la Teocracia, si crees que existe, no es más que la usurpación de la Palabra de Dios, a manos de falsos anacoretas que quieren esconder sus miserias y sus lujos, y sus voluptuosidades al ojo de su pueblo, del pueblo.
Distinto es el apostolado, más licito cuanto más respetuoso. Lógico entre creyentes, que se aspire a que al hombre, a su vida y a su ser lo inspire la fe en Dios. Pero no hay hombre en este mundo, con derecho a imponer, al amparo de su Nombre la Ley que de Él solo depende. Ni persona, ni grupo capaz de sustituir la Palabra de Cristo. Solo se puede llegar, con mucho esfuerzo a invitar a tú hermano a seguir Su Mensaje. Eso sí, (condición sine qua non) predicando con el ejemplo. Me parece. 
¿Y a ti, hermano musulmán?
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

miércoles, 25 de marzo de 2015

VOTO ANDALUZ; ESPAÑA CONLUZ




Ya se han ido, amigo. Te dejaron unas papeletas marcadas y un montón de viejos perjurios; unas urnas enfermas y un raudal de traiciones; y sobre todo el encargo de que les vote y que les dé tu beneplácito para continuar la estafa. Básicamente no quieren más de ti. Quizás, que te resignes con lo que te toque en el reparto, sin exigencias ni cuentos de agravios comparativos, que siempre habrá otros peores, ¡picha!.
Así ellos ya han vueltos a sus enmoquetados salones, a sus tarjetas de mil colores y turbios números, a sus magníficos coches última gama, protegidos y blindados no sea que a un histérico le dé por lanzarles una pedrada. Vuelven a la vida cómoda y regalada, convencidos que son los dueños del cortijo; a dar órdenes a los manijeros para que se reparta el puro y los cinco duros prometidos. A organizar algunos jornales de hambre y unas cartillas de racionamiento.  Y a remozar la alquería para sus hijos. Sus hijos de ellos, claro, legítimos y únicos herederos tengan seguro su futuro. 
¿Qué temes, amigo?  ¿Qué ancestral estigma permanece indeleble, vivo y sangrante, de abuelos a padres… a hijos, a nietos, que te hace debatirte entre el INEM y la emigración; entre la corrupción y la indignidad; entre el manijero y el terrateniente, y sin embargo llevas treinta y muchos años  eligiendo el PER.?
Sé, que tú de caciques y de capataces; de latifundios y latifundistas; de campo y de sindicatos; de sindicalistas y esquiroles, sabes más que nadie. Pero nada, de eso que llaman, “justicia sociá.” Porque la conciencia del manido concepto nunca visitó los alrededores de tu existencia.
¿Y sabes?, de Despeñaperros para arriba, han habido indeseables y analfabetos, imbéciles y lerdos, que te han puesto de vuelta y media, amigo, nos han puesto a todos los andaluces, porque ¡oh! no hemos votado revoluciones de infaustos recuerdos, porque no hemos votado Gürtel & Bárcenas, porque no hemos dado masivamente nuestra confianza a núbiles políticos, porque no cambiamos de corruptos in illo tempore. Porque sólo unos pocos que quedamos, fuera de la dependencia de la política y de las garras del político, hemos logrado la posibilidad de barajar de nuevo.
Pero no te preocupes, tú y yo sabemos que cuando pasen las elecciones que se les avecina a éstos, tan cultos, tan trabajadores, tan inteligentes, tan emprendedores y tan doctos, no habrán sido capaz de bajar a ninguno de los de siempre de su machito de podredumbre, y así autonómicas propias, municipales y nacionales, seguirán regentadas por el mismo ejercito de político encastrada en sus diferentes estatus y que por si solos suponen porcentaje suficiente para baremarse, proclamarse y definirse salvadores patrios. 
 
 
Saludos y gracias por su atención.     

miércoles, 11 de marzo de 2015

LAS CLOACAS, 2015, 2014, 2013...




Hace once años, un puñado de bombas cargadas de muerte, ambición y horror, consumaron la abolición de aquella incipiente democracia de 1975. Hace once años, las luchas intestinas en el Poder revocaron aquella malherida democracia de 1981. Hace once años, un brutal, despiadado y delirante atentado en atocha, Madrid, convirtió definitivamente aquella ilusionante y constitucional democracia de 1978, en un constituido estado policial. 
193 muertos, 1.500 heridos, 47 millones de españoles hundidos en el asombro, en la rabia, en el miedo, en la pena… y un solo autor intelectual, económico y material de aquellos trenes volados: ¿las cloacas?. “Las cloacas” escueta, pero precisa definición que alguien acertadamente acuñó para encerrar en el interior de su pútrido significado a podridos políticos, policías, jueces, fiscales y qué se yo a quién.
Una mano fuerte, poderosa, destapó el albañal y ha ido día a día, año a año, tirando a su fondo nombres y pruebas; cargos y responsabilidades; vergüenzas y penas. Una mano fuerte, poderosa y miserable ha puesto sobre el apestoso vertedero, una losa descomunal, una piedra de amenazas, chantajes y cobardías. Enorme y pesada para que sus efluvios no contaminen el exterior, para que nadie pueda dejar a la vista de los demás sus remordimientos. Para que ningún conato de locura idealista pueda tener la osadía de indagar en la verdad, en la verdad auténtica, convincente y real.
Puede que “Las cloacas”, ese ente, ciénaga pringosa, sea en realidad “El cloacas” y quiera llevarse a la tumba su cómo, su porqué y su mano de obra. Quiera enterrar en el olvido la ignominia del más vil y traicionero ataque al pueblo de España. Quiera sepultar en la historia el satánico acto de sus asesinatos, de sus crímenes de inocentes ciudadanos.  Tal vez tantos años sacrificando españolitos; tanta caza de indefensos compatriotas para mantener a todo el mundo con el corazón en un puño y las manos en alto, haya hecho tambalear el método; haya provocado un cierto resquemor y quiera cambiar la muerte por las cadenas; no sea que tanto odio camuflado en la impotencia y la resignación salte algún día de la aparente indiferencia a la violencia sin control y se lo lleve todo por delante. 
Quizás por estas razones, o por otras que en lo más íntimo de lo que le quede de conciencia le bullirá como aceite hirviendo, la bestia y su régimen tema que tanta sangre, tanto dolor, tanto duelo acumulado en el fondo del alma, formen duros callos en los corazones y cual manos de curtido leñador empuñen, con fuerza, con firmeza, esta vez, el hacha de la memoria, la dignidad y la justicia.
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

 

"LAS CLOACAS"

HOY,  11 DE MARZO DE 2016...

Hace doce años, unas bombas cargadas de desprecio y odio al pueblo español, consumaron la abolición de aquella incipiente democracia de 1975. Hace doce años, revocaron aquella malherida democracia de 1981. Hace doce años, un brutal, despiadado y delirante atentado en atocha, Madrid, convirtió definitivamente aquella ilusionante y constitucional democracia de 1978 en un constituido estado policial.  
193 muertos, 1.500 heridos, 47 millones de españoles hundidos en el asombro, en la rabia, en el miedo, en la pena… y un solo autor intelectual, económico y material de aquellos trenes volados: ¿las cloacas?. “Las cloacas” escueta, pero precisa definición que alguien acertadamente acuñó para encerrar en el interior de su pútrido significado a podridos políticos, policías, jueces, fiscales y qué se yo a quién.
Una mano fuerte, poderosa, destapó el albañal y ha ido día a día, año a año, tirando a su fondo nombres y pruebas; cargos y responsabilidades; vergüenzas y penas. Una mano fuerte, poderosa y miserable ha puesto sobre el apestoso vertedero, una losa descomunal, una piedra de amenazas, chantajes y cobardías, enorme y pesada para que sus efluvios no contaminen el exterior, para que nadie pueda dejar a la vista de los demás sus remordimientos. Para que ningún conato de locura idealista pueda tener la osadía de indagar en la verdad, en la verdad auténtica, convincente y real.
Puede que “Las cloacas”, ese ente, ciénaga pringosa, sea en realidad “El cloacas” y quiera llevarse a la tumba su cómo, su porqué y su mano de obra. Quiera enterrar en el olvido la ignominia del más vil y traicionero ataque al pueblo de España. Quiera sepultar en la historia el satánico acto de sus asesinatos, de sus crímenes de inocentes ciudadanos.  Tal vez tantos años sacrificando españolitos; tanta caza de indefensos compatriotas para mantener a todo el mundo con el corazón en un puño y las manos en alto, haya hecho tambalear el método; haya provocado un cierto resquemor y quiera cambiar la muerte por las cadenas; no sea que tanto odio camuflado en la impotencia y la resignación salte algún día de la aparente indiferencia a la violencia sin control y se lo lleve todo por delante.  
Quizás por estas razones, o por otras que en lo más íntimo de lo que le quede de conciencia le bullirá como aceite hirviendo, la bestia y su régimen tema que tanta sangre, tanto dolor, tanto duelo acumulado en el fondo del alma, formen duros cayos en los corazones y cual manos de curtido leñador empuñen, con fuerza, con firmeza, esta vez, el hacha de la memoria, la dignidad y la justicia. 
Saludos y gracias por su atención.         

domingo, 8 de marzo de 2015

(Como hace cuatro años se puede volver a editar) LA REVISTA QUE PRESIDE ALFONSO GUERRA ABOGA POR SUSPENDER LAS AUTONOMIAS

¿DE VERDAD...,? NO ME DIGA...







¡Cuántos panegíricos! ¡Cuánto boato alrededor del, “Café para todos”! ¡Cuántas banderas e himnos! ¡Cuántos patriotas comarcales hubo que inventar! ¡Cuántas historias hubo que tergiversar! ¡Cuántas lenguas hubo que promocionar! ¡Cuánto hubo que esquilmar al Erario para mantener sátrapas y adlátere en estas taifas de una España parcelada y subastada!


Si D. Fernando Vizcaino Casas, con su genial "Las AUTONOSUYAS" describió en clave de humor la realidad que había en el momento y profetizó lo que se nos avecinaba cual triste parodia, puede que la mejor síntesis de cómo iban a actuar, todos estos mamarrachos, la hace en estos cuatros reglones, D. Federico Jiménez Losantos en su libro “La Ciudad que fue". 

(…)”la marginación en la vida pública de la media Cataluña castellanohablante, la feroz persecución de todo lo que se opusiera al nacionalismo y la izquierda, el victimismo antiespañol como técnica, el franquismo como coartada y el separatismo como estrategia de futuro para Cataluña”(...)

Cuatro acciones perfectamente entramadas, con un solo objetivo final: la independencia. Y ellos lo saben perfectamente, una sin la otra no dará el resultado deseado.

Ya está:

Internet ha detectado un problema y debe cerrarse “Haga clic aquí”

Yo creo que un mensaje parecido debería aparecer sobre las puertas de nuestro Parlamento: o, ¡Error fatal!. La Democracia ha detectado un problema grave, márchese a casa “vamos a resetear y empezar de nuevo”.

Alguna explicación tiene que existir: sea porque estén imbuido por una extraña secta; sea porque se deben a poderes ocultos; sea porque padecen algún fallo psíquico; sea porque están abducidos por extraterrestres y somos victimas de algún mal experimento, sea por lo que sea, tanta aberración, tan macabra forma de ser y actuar, tanto descarrío del comportamiento lógico en el que estamos formados, tiene, forzosamente que deberse a razones escalofriantes. ¿Qué les mueve a estos Gobiernos y toda su cohorte en este aquelarre de maldades? ¿Por qué esta siniestra misa satánica?. ¿Para qué?. ¿A cambio de qué?. ¿Por qué?. ¿Absolutamente desquiciados? ¿Belcebú y sus hijos?, no sé..., no sé. ¿Serán el eslabón perdido?, ¿Los verdaderos descendientes del gran mono?




Saludos y gracias a todos por su atención.