jueves, 11 de septiembre de 2014

LA CASTA (Zarzuela de retazos)




Ya algunos, empezamos a estar tan hastiados, tan cansado de tanto mamarracho, que el panorama cada vez más ofensivo y bochornoso, cada vez más sombrío y caótico, se nos hace tedioso, aburrido. Haraganes, ineptos, parásitos, sablistas. Todos. Siempre. Sí da igual, que lo mismo da.
De forma voluntaria e incluso con agrado nos entregamos, nos dimos hace ya muchos años. Perdimos el himen, nos desfloraron como a mocita engañada en aras de la democracia y la libertad. Y mira, que mala suerte, vinimos a caer en manos de una caterva de gorrones y embaucadores que nos maneja a su entera voluntad. Y lo hacen con desparpajo y sin anestesia en todos los órdenes y sentidos: moral, ético, filosófico, económico y religioso.
¡¡Que no hay forma!!. Cuantos más años pasan, más desvergüenza, más despotismo y más nepotismo. Se empotran en su asquerosa demagogia y se apoltronan en su impúdica vida política. Pero sus leyes, sus fueros, sus trucos y sus rollos los convierten en virus absolutamente inmunes. La impunidad que se han concedido, les permite abordar cualquier tropelía que les venga bien para sus vidas, sus carteras, y sus repugnantes y oníricos deseos de grandeza de nueva casta de ricos, de nueva clase social, de elite distinta y distante.
Llevan décadas perfeccionando el robo institucionalizado, el trinque, la mordida, la comisión sistemática; el nepotismo como patrón de patrones. El paro galopante, el paro y sus edades, la subida meteórica de los impuestos, la confiscación de los sueldos, la hipoteca con suelo y sin techo, la subida disparatada de los precios, la hambruna, el hachazo a las pensiones, la delincuencia callejera, y en los despachos; amén, del reparto progresivo de esta finca parcelada llamada España; el deterioro continuo de su historia, su cultura, su lengua, su dignidad y su orgullo de ser. ¿Y qué?
Han conseguido tanto poder, tan alto estatus social de privilegios y prerrogativas, que actúan con el descaro, la sinvergonzonería, la chulería de quien se sabe, intocable. Como jerarcas, califas a los que debiéramos pleitesía.
Aupados por seis televisiones seis, arropados por mil periódicos y un solo editorial, defendidos por mil cadenas de radios y una sola emisora. Y aún sádicos alardean de merecer el sitio que ocupan.
¿Entonces?
Entonces… seguiré chapoteando en este cenagal. Eso sí, altivo, bizarro, convencido de mis convencimientos. Puede que alguien…, puede que algún extraño suceso, que una inimaginable convulsión desencadene un milagro; bueno… digamos un acontecimiento científicamente inexplicable capaz de convertir a este género que llamamos humanos y a los que se creen sus dueños, en hijos de un dios…, mejor, de mi Dios. Porque para temerle o para amarle, este mundo todavía es Su Creación. Pienso.




Saludos y gracias por su atención.

  

lunes, 8 de septiembre de 2014

25 de Mayo elecciones europeas: Jordi Pujol i Soley, el penúltim virrei traïdor

 
 
 
Sense por i en català.
Qui cony és Jordi Pujol i Soley? No és una pregunta retòrica ni una imitació irònic d'aquell cèlebre desdeny que deixés anar amb gest xulesc i aires de perdonavides: "Qui cony és la UDEF?" ... No És un dubte raonable, sincera, que inquieta qualsevol ment més o menys equilibrada.
És la personificació de la cobdícia professional i sense escrúpols? ... Pot ser, però un usurer sòrdid i pocavergonya, no arriba a estafar a tota una nació de quaranta-set milions de ciutadans si no compta amb la protecció de tot un entramat polític, legislatiu, executiu i judicial al darrere que el protegeixi. Impossible. Ni tan sols un sàtrapa ambiciós i dèspota pot arribar semblant lladronici sense el beneplàcit de poders superiors.
No
Potser encaix amb la figura d'un virrei al qual se li ha concedit prerrogatives de tota mena per raons d'una concepció absurda d'Estat i polítiques errònies. Tan desgavellat com previsible. Perquè tant privilegi, gràcia i facultat sense control i durant tantíssims anys, en mans d'un sol clan, per força ha d'acabar en una aberrant traïció. Als fets em remeto, seu patriarca, Jordi Pujol i Soley bé podria ser el penúltim virrei traïdor.
En qualsevol cas un mal bitxo que ha robat història i Llengües; que ha robat reputació als catalans de bé i prestigi a tots els espanyols. Que ha intentat robar Espanya als catalans i Catalunya als espanyols per establir un feu en què allotjar els seus vilanies sense haver de donar quantes davant ningú, sol davant si mateix i abans satanàs el dia que es mori.
Un esbós d'Honorable que ha acabat en creu indigne per a la institució, per al càrrec, per a la democràcia i el sistema.
Un tipus sinistre que s'ha enriquit empobrint al seu poble. I que quan algú li ha dit: --fins aquí vas arribar Jordi, no ha dubtat a fer públiques les seves vergonyes, i els altres posin al descobert les seves monumentals abusos, fraus i atracaments, si amb això posa fora de perill la seva fabulosa fortuna i dels seus plançons.
Sembla la reencarnació de l'avar Harpagon de Molière, disposa la seva mesquina roïndat a penjar criats, família, fins i tot al mateix per recobrar i salvar el vil metall que havia atresorat.

 
 
 
Traducción aquí mismo.
 
 
Sin miedo y en catalán.
¿Quién coño es Jordi Pujol i Soley? No es una pregunta retórica ni un remedo irónico de aquel célebre desdén que soltara con gesto chulesco y aires de perdonavidas: “¿Quién coño es la UDEF?”...  No. Es una duda razonable, sincera, que inquieta a cualquier mente más o menos equilibrada.
¿Es la personificación de la codicia profesional y sin escrúpulos?... Puede, pero un usurero sórdido y sinvergüenza, no llega a estafar a toda una nación de cuarenta y siete millones de ciudadanos si no cuenta con la protección de todo un entramado político, legislativo, ejecutivo y judicial detrás que lo proteja. Imposible. Ni siquiera un sátrapa ambicioso y déspota puede alcanzar semejante latrocinio sin el beneplácito de poderes superiores.
No.
Quizás encaje con la figura de un virrey al que se le ha concedido prerrogativas de todo tipo por razones de una concepción absurda de Estado y políticas erróneas. Tan descabellado como previsible. Porque tanto privilegio, gracia y facultad sin control y durante tantísimos años, en manos de un solo clan, por fuerza ha de terminar en una aberrante felonía. A los hechos me remito, su patriarca, Jordi Pujol i Soley bien pudiera ser el penúltimo virrey traidor.
En cualquier caso un mal bicho que ha robado historia y Lenguas; que ha robado reputación a los catalanes de bien y prestigio a todos los españoles. Que ha intentado robar España a los catalanes y Cataluña a los españoles para establecer un feudo en el que aposentar sus villanías sin tener que dar cuantas ante nadie, solo ante sí mismo y antes satanás el día que se muera.
Un bosquejo de Honorable que ha terminado en borrón indigno para la institución, para el cargo, para la democracia y el sistema.
Un tipo siniestro que se ha enriquecido empobreciendo a su pueblo. Y que cuando alguien le ha dicho: --hasta aquí llegaste Jordi, no ha dudado en hacer públicas sus vergüenzas, y los demás pongan al descubierto sus monumentales abusos, fraudes y atracos, si con ello pone a salvo su fabulosa fortuna y de sus vástagos.
Pareciera la reencarnación del avaro Harpagón de Moliére, dispuesto en su mezquina ruindad a ahorcar criados, familia, incluso a él mismo por recobrar y salvar el vil metal que había atesorado.   
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

 

miércoles, 20 de agosto de 2014

CONFORMISMO GREGARIO




Con la corrupción, el latrocinio, el robo como norma institucionalizada, cualquiera diría que es imprescindible tranquilizarse, tomarse un Valium o, en un ejercicio mental sobrehumano, abstraerse del momento histórico que te ha tocado vivir.
Nada de eso es necesario. No hay histerismo, ni colectivo ni individual. Nadie se ha encendido jamás en un ataque de colérica impotencia, de despecho, de desagravio al amor propio, a la honra, a lo justo. Parece prácticamente imposible; tal es el estado de ñoñería, de insustancial coraje, de sinsentido del sentido; de apoplejía en el que andamos sumergidos. 
Nada… no hay forma ni formula, desde el 82 a la fecha así lo hemos hecho. Nos hemos tragado el “soma” del Partido, de las siglas y su salvífica redención. Año tras año, a palo seco y sin atragantarnos. Sólo, un flagelo masoquista ha sido y es nuestro consuelo en aras de una libertad condicional y un juego de urnas llenas con el último slogan que la televisión ha vendido. Basta hacer un somero repaso a la historia, sin meterse en profundidades, y comprobaremos que cualquier latrocinio a mano de los distintos Gobiernos de cualquier signo y sus aledaños siempre han quedado en aguas de borrajas. Algún cabeza de turco habrá pasado por el estigma de la cárcel. Sí. Pero para reponerse en la enfermería o flirtear en la de mujeres. 
Ya hace mucho tiempo que hemos asumido como inevitable, como parte del sistema, como peaje de la democracia, de los distintos Gobiernos socialistas, nacionalistas o peperos, y sus adláteres, todos sus desmanes y sus malditos asaltos al Erario. Sin trabuco ni faca, con carnet del partido y privilegio de aforado.
Así desde, lo que hoy se nos antoja un inocente tráfico de influencias de los hermanos Guerra al “míreme a los ojos señor Mariano Rubio” pasando por Filesa, Malesa, Time Export, Roldan, los Fondos Reservados, Comisiones del AVE, los Pellones de la Expo`92… Los EREs, etecé, etecé, hasta las desvergonzadas y multimillonarias dinastía de los Pujol, son un largo e indignante muestrario de la impune ignominia que la clase política en general y nacionalistas y socialistas en particular nos ha regalado al cabo de estas casi cuatro décadas.
¿Merece la pena hacer una breve o extensa lista de tanto fraude, de tanto robo, institucionalizado…? ¿Acaso no tenemos todos en mente treinta o cuarenta casos a cual más sangrante, más infame, más miserable? ¿Más exento, inmune, indemne, impune? No, no merece la pena porque todos sabemos, que estafa y abuso es parte sustancial del Sistema, del Régimen. Del sistema que nos rige. Del putrefacto modelo de libertades que nos hemos dado. Mejor dicho: que nos han vendido. Lo toma o lo dejas, no hay más. Hasta ahora. ¿O sí? 
 
 
Saludos y gracias por su atención. 

sábado, 16 de agosto de 2014

25 de Mayo elecciones europeas. El fenómeno "Podemos" segunda parte.





El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha declarado en una entrevista concedida a El Mundo que JESUCRISTO "sería de círculos" y "habría estado en Podemos".

¿Por qué?...
Porque, para cualquier español que comparta más o menos – siempre, más o menos—ideas y votos con cualquier partido político, verá en ellos la reencarnación de los fariseos. Al tiempo, que único procedimiento para recaudar tributos y organizarlos.

Porque, puede que sea paradójico, pero es inherente a su mentalidad, a su cultura, que unos y otros quieren un Estado jefe, un Estado protector, un Estado patriótico. No para refugiarse de los vaivenes de su fe; ni como especie de sucedáneo civil de su frustrada Iglesia, siempre discutida, atacada…, siempre resurgida como ave fénix. No. Sino precisamente por ella. Porque necesitan dar testimonio de sus creencias en su organización civil. Desean un marco político que aspire a encerrar los mandamientos de Dios y de la Santa Madre Iglesia. Sin ser teocracia, pero que sin embargo se inspire en el Viejo y Nuevo Testamento y su mensaje.
Porque, hay muchos, millones de socialistas de todo color y pelaje. Entre ellos, la mayoría de los que van a misa o son Nazarenos, (rara vez ambas cosas juntas) actúan de corazón porque de los partidos de Izquierda, sólo eligen sus reivindicaciones sociales. Desconocen que pueda existir conciencia, utopía, o puro idealismo, más allá de quienes se arrogan herederos de los pobres y salvadores de los miserables. De los de Víctor Hugo, de los actuales y de los de mañana. Es más, están convencidos que fe y socialismo son compatibles. Son aquellos que ignoran conscientemente el descomunal y fiero ataque que el comunismo en particular y la Izquierda en general hacen a su Dios y a su Iglesia. Son los que un día escucharon aquello de que el comunismo es como el cristianismo pero sin los curas, y dijeron: --¿Ah, sí?, pues adelante. Creen que los quema Iglesias, mata curas y viola monjas de la guerra civil eran cuatro desarrapados que no volverán nunca. Son los creen que los abortistas, los descuelga Crucifijos, los que agachan la cérvix bajo el Islam y atacan día sí y día también a la Iglesia Católica los corregirá la Derecha y el tiempo antes que lleguen a mayores. Hacen mal por ignorantes; no hacen el bien porque ignoran el mal. ¿A sabiendas? Posiblemente negando la evidencia, creen que ésta deja de existir.
Porque “Podemos” sabe concienzudamente todo esto y mucho más, acude en busca de la clientela secular.
Pronto será tarde para todos.

Saludos y muchas gracias por su atención.


domingo, 3 de agosto de 2014

ARDOR GUERRERO...




Digámoslo otra vez…

¿Y ahora?..., ahora es la hora de las tribunas, de vociferar voz en grito, de la chulería, de las bravuconadas; de los despliegues guerreros; de las exhibiciones; de la publicidad televisiva, como si de una película nominada para un Óscar se tratara; de convertirlo en un acontecimiento cargado de       música y color; de darle el fondo trepidante que merece las hazañas bélicas; de cargarse de razones unos y otros. De la hipocresía Y de lo que menos me importa: la villanía de algunos de mi suelo patrio, la de ocultar hoy las pancartas de ayer. Ellos podrán los cojones, nosotros lo muertos, el eslogan que hay que callar porque la afonía de cuatro vividores, conviene, nos conviene.
De diez mil en diez mil, de cien mil en cien mil muertos, ni ellos lo sabrán con certeza. Sangre, muerte, dolor, llanto. Seres como tú y yo sacrificados en el altar del dios maldad, que el Dios Amor permite. Será Satanás; como tantos Satanás hechos carne y hueso que la humanidad soporta a lo largo de su existencia. Ya ves, fue hace un ratito, aún están enterrando a sus muertos y, ya lo tenemos olvidados. Un hecho más, un episodio más, ¡hemos visto tantos!, ¡nos quedan tantos por ver!. Irak, Afganistán, Serbia, Osetia, Georgia, Rusia, Europa, Ucrania, Gaza, Israel..., desisto. Siempre hay un comandante barbudo, o un gorila rojo, o un coronel decorado y condecorado, o un Führer, o un
personaje con mando en plaza..., qué me importa. La historia, las razas, las etnias, las religiones..., el poder, el oro, bueno ¿y qué?. Malditos todos, maldito cínicos, malvados todos. ¿Pero de qué razones pretenden cargarse, para justificar sus malditas medallas del poder absoluto y absolutista?; esas que llevan, ¡qué curioso!, colgadas junto al corazón. Vomitan sus cañones muerte y desolación y encima no se atreve, nadie, a llamarlo por su nombre, ese que remuerde la conciencia, ese que sintetiza la pura y auténtica realidad: crimen, asesinato. No, ahí están los medios gubernamentales: “avance de tropas”, “hostilidades”, “operaciones militares”, “defender la integridad territorial”. Serán malvados, todos. Los que justifican la crueldad históricamente encanallada del hombre y los que la practican. Mientras: perversión del lenguaje, eufemismos, para que su música no chirríe el tímpano, y el corazón permanezca cómo un témpano.
 
Saludos y gracias por su atención.

viernes, 18 de julio de 2014

Yo muero; tú mueres; él muere...





 
Una vez más. De nuevo el perenne olor de la muerte, el olor de una guerra milenaria, inagotable, el olor de sangre nueva derramada sobre una tierra vieja y santa.
Soy cristiano, soy católico, soy gentil y mi Dios quiso nacer judío. Por cultura, por historia, por religión mi sitio está entre ellos. Pero ni con el Viejo Testamento en una mano, ni con el Holocausto a mano de los nazis en la otra, me sale…, no puedo aplaudir los bombardeos, ningún bombardeo con razón o sin ella. Lo puedo explicar, casi justificar, pero no puedo admitirlo como franquicia sin inventar otro procedimiento, me supera. Más es decisión que toman los generales, los Jefes de Gobierno; a nosotros, a mí, me corresponde gritarles a la cara que no saben hacer otra cosa; que no saben, no quieren encontrar soluciones civilizadas. Sé que se me tachará de “buenista”, de ingenuo y hasta de hipócrita, pues lo siento. Así soy yo. Invocaré la paz porque nos la merecemos y porque hasta las bestias se amansan con música. Con la música de los tiros, me dirá alguno. Pues bien, entonces, tomemos posiciones. Todos. El sofás adormece y los telediario ya no conmueven. Si hay que parar al moro, al árabe, al islamita, al musulmán o como quiera que se llamen en ese mundo temido y temible, hagámoslo. Pero compartiendo responsabilidades presentes y futuras. Incluso remordimientos si llegara Hiroshima(bis).
Seguramente en este clamar y reclamar que hago, habrá quien mal interprete mis palabras o no llegue al fondo del siempre truncado afán por acabar con este mundo criminal en el que vivimos. El mundo del hombre animal, fiera; el mundo del hombre depredador de intereses materiales por los que mata sin contemplaciones; el del hombre violento y sediento de poder que asesina por lograrlo; el del hombre devastador que asola toda vida natural y  humana que encuentra a su paso; el del hombre depravado, de bajo y ruin instinto; el del hombre que con piedras o espadas, con la pólvora o con un poco de E=mc2, ha sembrado la tierra de cruces a lo largo de su existencia.
Mundo en el que el proyecto de hombre creyó callar la Voz del Hijo del Hombre.
Más aviso para navegantes de ayer, de hoy y de siempre:
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. (Marcos 13:31)

 
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.

sábado, 12 de julio de 2014

HAMÁS Y NO SOLO HAMÁS




Es una realidad incuestionable, ancestral y trágica, que en el mundo árabe, musulmán, en el Islam y fuera de él; en el oriente medio y en el continente africano en general, solo cabalgan tres jinetes de los que cita Juan en el Apocalipsis, (Apocalipsis 6:1-8) EL de la guerra, el del hambre y el de la muerte. El rojo, el negro y el bayo… el blanco, el de la victoria y la paz, está condenado a no aparecer. Nunca, ni siquiera en un periodo de tiempo suficiente para dedicarse a amar al prójimo, a las mujeres.  
¡Qué aburrimiento de gente!, ¡Qué pena de gente!, ¡Qué convulsivas gente! Sangre, crueldad, venganza. Ni Alá, ni Mahoma, ni Dios en persona. No hay forma…, ni humana, ni Divina.
El género humano, de momento, no tiene arreglo, así, tajante, de forma concluyente y definitiva lo digo, es obvio. Pero creo, que determinadas zonas del globo, han enmascarado bastante bien los bajos instintos del individuo. Si no lo han superado, cuando menos lo dominan. Incluso una gran mayoría de ellos, se mueven por convicciones, más que por temores; por principios y filosofías que andan dentro de los parámetros que podríamos llamar del humanismo, de civilización, de racionalidad; en la mayoría, ha llegado a preponderar con más auge, genéricamente hablando, los sentimientos que les diferencia del resto de los animales. Es decir la buena voluntad, incluso un interesado egoísmo, que los obliga a un intercambio de intereses de índole moral.
Pero estos señores, de chilaba o turbante, de sable o máuser, de petrodólares o cabras, no cambian su cultura de guerras y desprecio al valor de la vida, de la vida ajena, claro. La solución a sus problemas, siempre concluyen, como la del nudo gordiano. Cortando nudos y cortando cabezas, como si Alejandro Magno no hubiese muerto trescientos y pico de años antes de Cristo.
Más hoy miren ustedes, hoy no tengo frío, la luz es lujuriosa y el azul del cielo arrogante, parece que lo acarician unas nubes tímidas y caprichosas. Hoy no se puede matar a nadie; sería más que un pecado, sería más que un crimen, sería: traicionar el amor de Dios. Hoy Judit, saldrá a la calle y el sol coqueteará con su hermosura, y a su paso dejará una estela de belleza entre su pueblo que les hará sentirse hombres de bien y de paz. Hoy Holofernes, levantará su campamento, y dirá a su ejército que Betulia es un vergel al que hay que proteger. Hoy el destino querrá que, la Hebrea y el Asirio, hagan el amor y no la guerra. No habrá cabezas rodando, no habrá muertes, solo beldad y verdad antes que vuelva a nublarse.
¡¡¡Ojalá!!!
 
 
Saludos y gracias por su atención.

lunes, 7 de julio de 2014

25 de Mayo elecciones europeas. El fenómeno "Podemos" Primera parte.



El 10 de Marzo de 2011, publiqué en este humilde blog, una breve entrada titulada INEM… TODO A CIEN, en la que aventuraba la tendencia política a la que podíamos llegar, dada la catastrófica realidad de paro, hambruna, indigencia, calamidad y desesperación a la que el Gobierno socialista de entonces nos estaba conduciendo.
Como quiera que mi audiencia se limita a unos pocos amigo, me permito volver a reeditarla, corregido el pequeño matiz del clima, el nombre del partido y su líder. (Igual consigo nuevos lectores) los viejos disculparan la reiteración. Creo.
Decía así más o menos:
Que se sepa. Aún nos quedan redaños para decíroslo: ¡Estamos hasta los cojones de limosnas! No queremos ser mendigos. Queremos ser Ministro, o diputado, o teniente alcalde, o cargo de confianza, o maricona y presentar un programa canela en una TV caca. Lo que sea. Pero los cuatrocientos veinte euros (420 €) os lo metéis por donde os quepa.  Yo sé, que lo que os pide el cuerpo es mantenernos a todos. Eso sí, colgados en la ventanilla del subsidio y el sonrojo, claro, claro. Para que tengamos claro de quién dependemos y a quién debemos las cáscaras de plátanos que nos comamos en esta turbia vida. Esta es la España que queréis, la que entra a hurtadillas a venderle al usurero del momento las cuatro piezas de oro de las comuniones, del recuerdo, de la nostalgia, de los abuelos. Esta es la España que queréis, la que anda buscando en Carrefour la bolsa de comida para
indigentes. Esta es la España que queréis, la de las largas colas en Cáritas. Esta es la España que queréis, la que ha de pasar por la quilla del barco del agravio y de la humillación, de la vergüenza y la impotencia; hasta que la tengáis suficientemente sumisa, maleable, dócil, mansa, hasta que os suplique árnica por molestar. Esta es la España que habéis logrado en los albores del siglo XXI, la progresista, la de izquierda, la de la “repartiora”, la anti-todo y pro- nada, la de “Podemos” de toda la vida, la de un tal Pablo Iglesia. Pena, ¡tío!
 
Saludos y gracias por su atención.

viernes, 4 de julio de 2014

LA MISIÓN


La Misión, película con guion y argumento basado en la vida del sacerdote jesuita, misionero y escritor peruano Antonio Ruiz de Montoya, es sin duda una obra maestra de la industria del cine; y una muestra bastante fidedigna de la labor que la Orden fundada por S. Ignacio de Loyola ha venido realizando por estos mundos de Dios que monopolizan los hombres.
Se podrá ser furibundo agnóstico o fervoroso católico, pero lo que no cabe duda, es que para hacer una sinopsis que trate el argumento de esta obra con cierta objetividad, hay que intentar abstraerse de sentimientos y prejuicios más o menos arraigados en nuestra mentalidad por formación y educación, en un sentido u otro. Ardua tarea ésta siempre, en lo cotidiano, en lo sencillo y en ir y venir de la vida diaria. Así máxime, cuando pretendemos enjuiciar hechos históricos y comportamientos culturales de otras épocas o de las contemporáneas.

Se desarrollan los acontecimientos de este relato en los alrededores de las cataratas de Iguazú, situada entre Argentina y Brasil, donde los jesuitas trataban de cristianizar a los indios guaraníes recogidos de la selva en una misión de la Compañía. Y hay que reconocer, que con gran éxito. Allí y en todo lugar, habría que convenir. Si bien, unos dirán que por candidez de los indígenas y argucia de los sacerdotes. Pero lo que se desprende de todos los testimonios, es incuestionable: cualquier contingencia en este empeño, repercutiría siempre en detrimento de los padres jesuitas. Sin embargo, por principios y por norma de conducta han llegados estos frailes y los de otras Órdenes Religiosas a los más intrincados lugares del planeta, sin violencias, sin amenazas.  Dado, entre otras razones, porque la Iglesia entendía que el derecho a la predicación del Evangelio no suponía la conformidad forzada del mismo, y siempre defendió y buscó la aceptación libre y voluntaria. Buscaban, integrándose primero en su mundo y enseñándoles después lo que sabían y creían: su fe. Fe por la que no les ha importado, a lo largo de la historia, perder sus vidas, unas veces a manos de sus propios prosélitos, y las más por los poderes político o militares. O ambos al unísono. Sólo una incomprensible locura puede conducir a algunas personas elegidas para tratar de infundir en los demás su filosofía idealista y su fe cristiana a riesgo de una muerte casi segura a cambio de nada, por altruismo, por una absoluta convicción en su Dios y su mensaje.
Los indígenas, acosados, perseguidos y cazados por mercenarios para su venta en el mercado de esclavos, dan muerte a varios de estos misioneros entre el miedo y la autodefensa. Desencadenante del nudo de esta obra.
A la misión vuelve el padre Gabriel con un oboe y una biblia para retomar de nuevo su labor de evangelización, e instruirlos en las técnicas y el uso de herramientas para la agricultura, la música, etc. En definitiva acercarlos a la cultura europea. Además de protegerlos de los tratantes de esclavos. Que a pesar de estar abolida esta práctica por Pontífices y la Ley de Indias que dictaron los reyes de España desde los tiempos del emperador Carlos V, se ejercitaba, por interese espurios, de forma impune por viejos militares españoles y portugueses. Contubernio que reportaba pingües beneficios entre los caciques de la zona.   
Aquí entra en liza el personaje que más simbolismos representa: el capitán Rodrigo Mendoza, militar, pendenciero y cazador arbitrario de indios. Tras dar muerte a su hermano en un duelo ocasionado por haberle arrebato éste la amante, entra en una depresión moral, espiritual y física. Cuando los remordimientos están a punto de hundirlo definitivamente, el padre Gabriel le ofrece una oportunidad: volverse con él a la reducción a modo de penitencia y consuelo. Admite el reto y previene al padre de su posible fracaso en el intento.
Arrastrando un voluminoso y pesado hato emprende la marcha hacia la desembocadura del Rio de la Plata, hasta donde rompe la gran cascada y junto a ella, la empinada, temible y enriscada cortada que sirve de acceso a la altiplanicie. Sólo, sin admitir la más mínima ayuda, inicia la subida jugándose la vida a cada pocos metros conseguidos. Sobre sus hombros sujeta la soga de la que cuelga parte de su vida: su silla de montar, su armadura, sus pistolas, sus espadas. Pesada carga que le ha acompañado durante muchos, muchos años y ahora lo quiere empujar al vacío, al abismo. El pundonor de la hidalguía española, el arresto del soldado y el deseo ferviente de hacerse perdonar por Dios y los hombres, le llevan exhausto a la cima. Los indios guaraníes que ha contemplado el corazón puesto en la gesta del traficante de esclavos, perdonan a su verdugo y cortan las ataduras dejando caer al fondo del rio su pasado de violencias y amarguras.
Paradójicamente no pasaría mucho tiempo, sin tener que romper su propósito. Decisiones de ambiciones políticas y acuerdos de intereses entre España y Portugal le condicionan a abandonar la misión; y a los padres y hermanos jesuitas en la disyuntiva de irse o ponerse junto a los nativos para su defensa. No hay lugar a dudas, la protección es la única decisión coherente con sus principios, espirituales y morales. Y desde dos frentes, el espiritual y cristiano representado por el padre Gabriel, y el militar y violento personificado por el capitán Rodrigo Mendoza, junto al resto de la misión, se enfrentan en un holocausto a las fuerzas infinitamente superiores de los ejércitos portugueses.                 
--“Vuestra Santidad el pequeño asunto que me trajo aquí, al más lejano confín de la tierra, está ya resuelto. Y los indios están libres de nuevo para ser esclavizados por los pobladores españoles y portugueses… Creo que este no es el tono adecuado”…   Le traiciona al Nuncio el subconsciente en estas palabras iniciales. Al punto que rectifica radicalmente su misiva al Papa y le da un enfoque más conforme con la filosofía de la iglesia católica y la hipocresía de las monarquías dominantes. Todos conscientes que la verdad aparente, encierra una mentira soslayada.
…”Así pues Vuestra Santidad ahora vuestros sacerdotes están muertos y yo sigo vivo. Pero en verdad soy yo quien ha muerto y ellos los que viven. Porque como ocurre siempre el espíritu de los muertos, sobreviven en la memoria de los vivos”.
Saludos y gracias por su atención.

sábado, 28 de junio de 2014

25 de Mayo elecciones europeas. Felipe VI, año I.



FELIPE VI. CORONACIÓN

El célebre aforismo, el Rey reina pero no gobierna, es un apotegma feliz e ingenioso, un oportuno hallazgo que una ilustre pluma dejó escrito para elevar la ambigüedad a la calidad de máxima irrefutable. (“En mi casa mando yo, pero las decisiones la toma mi mujer”, dice Woody Allen en un actual spot publicitario)
De acuerdo, el Rey reina pero no gobierna, pero difícil lo tiene si ha de guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas, si, como usted y como yo, ejerce de mero ciudadano. De acuerdo, se le inviste de Capitán General de las Fuerzas Armadas solo como símbolo, pero mal lo tiene, si llegado otro 23F, no tiene autoridad suficiente para ordenar a sus generales lo que fuere pertinente. De acuerdo, el Gobierno tiene la obligación de infórmale de sus decisiones semanalmente, en invierno, en verano y en las cuatro estaciones del año solo como protocolo, pero inútil pantomima si no puede sugerir ni una coma. De acuerdo, el Rey sanciona leyes, es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones… y cuantas obligaciones y derechos le otorgue la Constitución, pero preocupa, porque el Rey que reina pero no gobierna, que es Jefe de Estado, pero “estados quedo majestad”; que da con brazo laso, fuerza de ley a una disposición, no es un humano de carne y hueso, de alma y corazón. No señor. Es un
tampón de caucho que sanciona leyes, que manda y ordena su cumplimiento; es una especie de mamut, que levanta o baja su regia patita a la orden de un Gobierno, aunque éste le mande pisar la cabeza de la chica que se puso, confiada, bajo su mole. No, no es un humano absolutamente consciente de sus actos. Su Majestad es un mero trámite que se debe a cualquier aberración o no, que le presenten a la firma la imperante casta política de turno.
¡¡ Vamos, anda ya!!
España es monárquica, rotundamente monárquica. Como Católica. Y yo diría que por el mismo sentimiento, y por la misma razón. Por siglos de historia, por su cultura milenaria, por el estigma de su única religión.  Necesita en lo más íntimo de su ser contar con la esperanza de un poder absoluto que lo libere en el último minuto de la gran hecatombe, del desasosiego al que día a día se ve abocado; y de un Ser Supremo que lo lleve al cielo. Aunque a ambos invoque y en ninguno crea.  
 
Los conatos de republicanismo que han aparecido al olor del cadáver de la corona de Juan Carlos I, han sido los clásicos de siempre, los viejos cuervos de la izquierda rancia y caduca, los que quieren hacer creer a las gente sencilla y noble, que la república es sinónimo de comunismo, socialismo, secesionismo y democracia; los que atacan cuando ven a su víctima débil, moribunda. Sin embargo, los que en rigor ambicionan una república como sistema de Gobierno y de Estado, conocedores de sus pros y sus contras, de sus luces y sus sombras, pero conscientes de sus posibilidades como opción en el mundo de la ciencia política, ni se han molestado. 
 
No se puede negar lo evidente. Al cabo, no es bueno.  Para bien o para mal, deberíamos admitir el peso incuestionable de la corona (aligerada o no) sin intentar aliviar su enorme responsabilidad con subterfugios semánticos para autocomplacencia de la barbaridad que mandamos y podemos. Al pan, pan y al vino, vino.
 
 
Saludos y gracias por su atención.