sábado, 5 de marzo de 2011

A LA ESPERA DE LA ESPERANZA

Inténtalo…


Usa de palabras gordas, de agravios de todos los colores, da igual. Usa del verbo más encarnizado, de la retórica más hiriente; agudiza el modo y la forma de hacer sangre en el sentimiento, en la ética, en la honradez de un político al uso, verás que solo logra que destile desdén, indiferencia, menosprecio y la burla más encanallada. Con suerte, coseguirás amenazas e incluso cárcel.
      
Y es que todos éstos, los poderosos políticos, los magistrados poderosos, los poderosos magnates, los poderes fácticos, teóricos o imaginarios, se han creído que nos pueden meter en un cayuco agujereado, y lanzarnos a la deriva en un mar incierto, vaciado de moral, ética, historia, cultura, humanismo, religión y patria. Pero se equivocan. España, siempre ha tenido grandes marinos y mejores navegantes. Más pronto que tarde alguien verdaderamente integro será elegido por el pueblo y tomará el timón y pondrá rumbo seguro a tierra firme.

Mientras no llega revolución, piloto, ni esperanza de solución, pues… a la denuncia constante y machacona: porque ya pueden insistir, con toda la desfachatez, ya me pueden machacar con milongas cínicas, ya pueden fustigarme el bolsillo al albur de la eterna crisis, ya pueden negar mi amor propio y justificar desvergonzadamente sus injustificados sueldos: ¡No me da la gana! No podré evitarlo, porque esta mentirosa realidad establecida, esta legitima legalidad (...Y, sin embargo, se mueve..., (Galileo Galilei)) me deja impaciente a la espera de la esperanza. Pero, entre tanto, lo escribiré, lo cantaré, lo gritaré por las calles, lo vocearé en las plazas, lo pintaré en las paredes. Pero estos politicastros, éstos, todos, los rojos, los azules y los de color fucsia, han de enterarse que no somos zombis, traga sables, mentecatos, simples, abobados, números útiles para darles a ellos el sueldo y el poder; las leyes y las armas. No señor. Además, somos gente. Y somos muchos y, un día, podemos dar un zapatazo en el suelo que haga temblar España por los cuatro costados. Quedáis avisados.

Saludos y gracias a todos.

2 comentarios:

Maribeluca dijo...

Bien dicho, pero es que los españoles tenemos unas tragaderas que ni las ocas del paté... y a las pruebas me remito.

Saludos de Superfer (estoy en el blog de al lado por si un día te apetece devolverme la visita)

Adán dijo...

Di que sí Toposteo, a esta caterva de ineptos hay que decirles lo que son para que lo sepa todo el mundo, acallarán voces a base de multas, pero por el camino de la democracia nunca nos vencerán, son unos dictadorzuchos.