miércoles, 25 de marzo de 2015

VOTO ANDALUZ; ESPAÑA CONLUZ




Ya se han ido, amigo. Te dejaron unas papeletas marcadas y un montón de viejos perjurios; unas urnas enfermas y un raudal de traiciones; y sobre todo el encargo de que les vote y que les dé tu beneplácito para continuar la estafa. Básicamente no quieren más de ti. Quizás, que te resignes con lo que te toque en el reparto, sin exigencias ni cuentos de agravios comparativos, que siempre habrá otros peores, ¡picha!.
Así ellos ya han vueltos a sus enmoquetados salones, a sus tarjetas de mil colores y turbios números, a sus magníficos coches última gama, protegidos y blindados no sea que a un histérico le dé por lanzarles una pedrada. Vuelven a la vida cómoda y regalada, convencidos que son los dueños del cortijo; a dar órdenes a los manijeros para que se reparta el puro y los cinco duros prometidos. A organizar algunos jornales de hambre y unas cartillas de racionamiento.  Y a remozar la alquería para sus hijos. Sus hijos de ellos, claro, legítimos y únicos herederos tengan seguro su futuro. 
¿Qué temes, amigo?  ¿Qué ancestral estigma permanece indeleble, vivo y sangrante, de abuelos a padres… a hijos, a nietos, que te hace debatirte entre el INEM y la emigración; entre la corrupción y la indignidad; entre el manijero y el terrateniente, y sin embargo llevas treinta y muchos años  eligiendo el PER.?
Sé, que tú de caciques y de capataces; de latifundios y latifundistas; de campo y de sindicatos; de sindicalistas y esquiroles, sabes más que nadie. Pero nada, de eso que llaman, “justicia sociá.” Porque la conciencia del manido concepto nunca visitó los alrededores de tu existencia.
¿Y sabes?, de Despeñaperros para arriba, han habido indeseables y analfabetos, imbéciles y lerdos, que te han puesto de vuelta y media, amigo, nos han puesto a todos los andaluces, porque ¡oh! no hemos votado revoluciones de infaustos recuerdos, porque no hemos votado Gürtel & Bárcenas, porque no hemos dado masivamente nuestra confianza a núbiles políticos, porque no cambiamos de corruptos in illo tempore. Porque sólo unos pocos que quedamos, fuera de la dependencia de la política y de las garras del político, hemos logrado la posibilidad de barajar de nuevo.
Pero no te preocupes, tú y yo sabemos que cuando pasen las elecciones que se les avecina a éstos, tan cultos, tan trabajadores, tan inteligentes, tan emprendedores y tan doctos, no habrán sido capaz de bajar a ninguno de los de siempre de su machito de podredumbre, y así autonómicas propias, municipales y nacionales, seguirán regentadas por el mismo ejercito de político encastrada en sus diferentes estatus y que por si solos suponen porcentaje suficiente para baremarse, proclamarse y definirse salvadores patrios. 
 
 
Saludos y gracias por su atención.     

miércoles, 11 de marzo de 2015

LAS CLOACAS, 2015, 2014, 2013...




Hace once años, un puñado de bombas cargadas de muerte, ambición y horror, consumaron la abolición de aquella incipiente democracia de 1975. Hace once años, las luchas intestinas en el Poder revocaron aquella malherida democracia de 1981. Hace once años, un brutal, despiadado y delirante atentado en atocha, Madrid, convirtió definitivamente aquella ilusionante y constitucional democracia de 1978, en un constituido estado policial. 
193 muertos, 1.500 heridos, 47 millones de españoles hundidos en el asombro, en la rabia, en el miedo, en la pena… y un solo autor intelectual, económico y material de aquellos trenes volados: ¿las cloacas?. “Las cloacas” escueta, pero precisa definición que alguien acertadamente acuñó para encerrar en el interior de su pútrido significado a podridos políticos, policías, jueces, fiscales y qué se yo a quién.
Una mano fuerte, poderosa, destapó el albañal y ha ido día a día, año a año, tirando a su fondo nombres y pruebas; cargos y responsabilidades; vergüenzas y penas. Una mano fuerte, poderosa y miserable ha puesto sobre el apestoso vertedero, una losa descomunal, una piedra de amenazas, chantajes y cobardías. Enorme y pesada para que sus efluvios no contaminen el exterior, para que nadie pueda dejar a la vista de los demás sus remordimientos. Para que ningún conato de locura idealista pueda tener la osadía de indagar en la verdad, en la verdad auténtica, convincente y real.
Puede que “Las cloacas”, ese ente, ciénaga pringosa, sea en realidad “El cloacas” y quiera llevarse a la tumba su cómo, su porqué y su mano de obra. Quiera enterrar en el olvido la ignominia del más vil y traicionero ataque al pueblo de España. Quiera sepultar en la historia el satánico acto de sus asesinatos, de sus crímenes de inocentes ciudadanos.  Tal vez tantos años sacrificando españolitos; tanta caza de indefensos compatriotas para mantener a todo el mundo con el corazón en un puño y las manos en alto, haya hecho tambalear el método; haya provocado un cierto resquemor y quiera cambiar la muerte por las cadenas; no sea que tanto odio camuflado en la impotencia y la resignación salte algún día de la aparente indiferencia a la violencia sin control y se lo lleve todo por delante. 
Quizás por estas razones, o por otras que en lo más íntimo de lo que le quede de conciencia le bullirá como aceite hirviendo, la bestia y su régimen tema que tanta sangre, tanto dolor, tanto duelo acumulado en el fondo del alma, formen duros callos en los corazones y cual manos de curtido leñador empuñen, con fuerza, con firmeza, esta vez, el hacha de la memoria, la dignidad y la justicia.
 
 
 
Saludos y gracias por su atención.