jueves, 31 de enero de 2013

TIC-TAC, TIC-TAC...


TIC-TAC, TIC-TAC...

 
En esa alacena del alma donde se pudren ilusiones y promesas, creencias y sueños, corroído todo, por una casta política que tiene como ley el abuso del poder y como fin su propia existencia,  vamos almacenando frustración e impotencia, traiciones y vilezas. Y es ahí, justamente ahí, en el fondo de nuestro ser, donde se larva los odios que explotan como bomba de racimo en el momento más insospechado, donde se inoculan los grandes rencores; es ahí, justamente ahí donde si la sangre salta por el martirio de la opresión, la tristeza de la depresión y el castigo de la represión, quedaríamos marcados para la venganza –y esta vez para la eternidad— en nuestro ADN y en el de nuestras futuras generaciones.
Llevamos décadas cocinando el resentimiento más peligroso e imprevisible hacía esta jaez parasitaria, apodada política y que incrustada en nuestras vidas, regula nuestras mentes, nos esparce el pienso, y accionan el interruptor del alumbrado que condiciona la hora en que estamos obligados a poner el huevo. Se lo están ganando a pulso. Treinta y siete años de democracia y los sobres sepias y blancos de las urnas de metacrilato sólo  les interesa para su recuento y para validar el reparto del botín. Por lo demás, son podredumbre. No les interesan. En todo caso, sólo el de la mordida, que tiene el erótico olor del dinero fresco y el tufo a sudor de riñones ajenos.
Tanto están  exprimiendo a la sociedad de nómina y facturas; de módulos y pagarés; de pensión y penurias,  que una inmensa bomba de relojería rueda entre sus impecables perniles y sus pomposos culos. En su vanagloria, en su jactancia, pueden hacer oídos sordos al torturador tic-tac, tic-tac. No importa. Éste seguirá machacón e inexorable a la espera del chasquido que haga volar toda esta mierda disecada y protegida, y a la fresca que nos pueda enfangar en un futuro que huele aún peor que el pasado y el presente.
Si alguien piensa que esto es pura retórica, apología de mitos recurrentes, demagogia fácil para trasnochados… que salga a la calle y converse con sus amigos. Que vaya al mercado y afinen el oído entre los comentarios de la gente. Que se dé un paseo por las oficinas del INEM y mire a los ojos de los que aguardan cola. Y si no que siga pensando que como los estadios de fútbol se llenan, las grandes superficies se atiborran o el share de las televisiones aumenta de forma masiva, no hay motivo de alarma. No hay indigencia endémica; no se acaban los ranchos en los comedores de Cáritas; no existen cientos de miles de hipotecados que mal viven asfixiados entre el acoso del banco, los recibos de la luz, el agua, la basura, el teléfono, el IBI, todos los impuestos directos e indirectos, los espaguetis de hoy y las lentejas de mañana; no habitan las calles seis millones de parados aguantando el genio y las ideas. Sobre todo las malas.
¡Qué va! 
 
Saludos y gracias por su antención.
 

viernes, 25 de enero de 2013

EL PODER PERDIDO




El maremágnum es tal, la confusión de la muchedumbre llega a tal grado, que no tiene conciencia real de lo que sucede a su alrededor, de lo que están haciendo con sus vidas en este presente convulso, doloso y asfixiante. No tiene capacidad de reacción ante este hoy propiedad de los facinerosos, y que para el común de la ciudadanía, se resume al final de cada jornada frente a un televisor que le envuelve en otras vidas, en otros problemas. Ajenos y distantes a veces; próximo y afín la mayoría. En cualquier caso, quepa o no una posible identificación con esos protagonistas en dos dimensiones,  siempre le inhibirá lo suficiente como para creer que todo lo que le ha sucedido, visto, oído y sufrido durante el día no le afecta más que lo sucedido, visto, oído y sufrido en la pequeña pantalla. Así laxo y consolado podrá ir a la cama a la espera del nuevo amanecer, del nuevo latrocinio, del nuevo escándalo financiero, del nuevo delito de la política, del nuevo robo de sus políticos, del nuevo insulto de algún paisano chulo que se cree con el derecho y el deber de escupirte a la cara por la simple razón de un complejo narcisista bien alimentado, pero mal, muy mal tratado.

Miles y miles de personas opinando, escribiendo, ilustrando, enseñando, atontolinando,  dogmatizando, fanatizando, presumiendo, confundiendo, y mil gerundios más ¿Y qué? ¿Quién impedirá los atracos a las nóminas que aún pululan por ahí para alimento de la casta política y expolio de sus titulares? ¿Quién parará el contador automático del drama vergonzante de marginados, necesitados y parados? ¿Quién dirá a quién que ya está bien? Que borrón y cuenta nueva, que cada palo aguante su vela y que cada mochuelo a su olivo. Pues… cómo no sea María Teresa Campos, o los hermanos Matamoros, o JJ Vázquez, o Belén Esteban, o éste o aquél o cualquiera de la farándula televisiva que trivializando calamidades y dramatizando bufonadas,  llega, acapara, embauca.        
¿Pero de verdad hay alguien, que en su fuero interno aún confíe en tener un poco o un mucho de capacidad intelectual para crear aquello que vino en llamarse corrientes de opinión?
¿Pero de verdad aún hay alguien, que piense en el cuarto poder para que éste vaya más allá de afianzar a sus hipotéticos lectores en sus convicciones, ya arraigadas, ya ancladas e inmutables en su cerebro?
¿Pero de verdad hay alguien, que aún tenga fe en que leído el titular, el español medio, pasa a la base informativa; que las columnas de gacetilleros de nómina incierta, observadores políticos de un solo cristal, o economistas de cifras y letras, pongamos por caso, se desgranan, se leen de cabo a rabo y se valoran? ¿Pero de verdad, de verdad no nos hemos percatados aún, que salvo honrosas excepciones, el mítico poder periodístico se ha convertido en sumisión y subordinación? Y no a los ideales y convicciones, si no a las cuentas corrientes ideales.
¿Pero de verdad hay alguien, que aún se deje llevar por lo que ahora han bautizado como el quinto poder por defunción del anterior: internet, el mundo de la cibernética, y las manidas redes sociales?
¿Pero de verdad aún hay alguien, que vea en Facebook, twitter o similares un método revolucionario? ¿Capaz de mover masas? ¿De cambiar ideas o ponerlas en marcha? En esos sitios sólo tienen éxito las fotos de tu vida, tu pueblo; las frases célebres, las reflexiones y los grandes y profundos pensamientos enmarcados leídos y olvidados dos toques de ratón más abajo. Al margen de manipulaciones, disparates, y consejos la mayoría de veces muy peligrosos, es muy bueno para mantener un vínculo de amistad y un intercambio de opiniones en tiempo real. Creo que nada más. Y nada menos.
Sin embargo ya veis, aquí publico esta parida por simple vanidad. Porque leído por mis amigos a los que no tengo que convencer de nada, se acabó. 
 
 
Saludos y gracias por su atención.
 
 
  

lunes, 14 de enero de 2013

EL DERECHO A DECIDIR...



 
 
 
El derecho a decidir. El derecho a decidir de un pueblo, así, dicho así, dejándose caer en la palabra pueblo. “Poble” si es posible, que en catalán suena más fuerte, más categórico, más rotundo el vocablo y el lema;  enfatizando la pronunciación de sus dos silabas gordas y sonoras. Po, como onomatopeya, como si pronunciaras el recurrente rio de los crucigramas;  y ble, dándole un toque explosivo de pompa de chicle que haces reventar al salir de tus labios. Parece una simpleza, pero es esencial para llegar al corazón del eslogan y al de la gente.
Como siempre, se trata de seducir con un pensamiento conciso, una proposición de alto contenido emotivo encerrado en una frase de apenas tres, cuatro palabras que no den pie a muchas interpretaciones más allá de lo que se pretende. Un objetivo claro: que el individuo se identifique de forma rápida e instintiva con virtudes incuestionables. En este caso: libertad, derecho y patriotismo. Bello, ¿Eh? Pues ahí está el genial colofón a no sé cuantas décadas de campaña narcisista. Germinando flores contrahechas en los cerebros catalanes y pingües beneficios para los bolsillos de sus jardineros.
Ya se han exprimido hasta la extenuación todos los recursos, todos los argumentos que la vieja España, por historias pretéritas y contemporáneas, daba gratis para vender la progresía imperante y distanciarse del español cavernícola y del retrogrado españolismo.
Ahora, agotada la cruzada contra el fascismo franquista; rematada la acción contra el añoso y siempre claudicante clero; negada las españolísimas corridas de toros y cualquier otro símbolo que lo recuerde; encausada la causa de la pringosa Constitución; habiendo dejado claro el expolio que Cataluña ha sufrido a mano de la casposa España; superada la rivalidad entre la detestable lengua castellana y el idioma doméstico, por extirpación de la primera e imposición de la segunda; demostrado que el Barça es algo más que un club; impresionados todos por el coeficiente intelectual de sus políticos, sus allegados y familiares, por su virtud y por su honradez, es llegada la hora.
No cabe demora. Al presente, con el ego del personal pletórico en autoestima y un sentimiento de superioridad inigualable al común de sus vecinos por todos los puntos cardinales, menos por uno, es el momento idóneo para tirarte el rentoy definitivo. La caja, las cajas fuertes están atiborradas y es hora de echar el cerrojo a éstas y darles a los paisanos que han de cuidarlas, que opten entre ser un señor catalán o un hijo puta español. Quizás, algunos, los menos que aun dudan,  odiarán la impertinente y cruel pregunta que les obligue a elegir entre mamá y papá. Tal vez, sólo por ellos, merecería mandar al Palacio de la Generalidad de Cataluña, a un sargento y unos números de la Guardia Civil y recordarle a Mariano Rajoy aquello de que España está, estuvo, en almoneda, (SIC)
 
Saludos y gracias por su atención.


miércoles, 9 de enero de 2013

EL REY HA HABLADO



EN LIBERTAD DIGITAL
 
 
Entrevista con Hermida en TVE

El Rey critica las "políticas rupturistas que no nos convienen nada"

La verdad es que yo, desde la hora de víspera del pasado día cuatro, me encuentro mucho más templado, más relajado, tal que fiel budista tras invocar a su sagrado mantra “Om” en profunda concentración.  No es para menos. Y es que cualquiera que oyera a D. Juan Carlo I  en la memorable entrevista que le concedió al no menos memorable periodista Jesús Hermida, hubo de quedar con una paz interior de aquellas de santo en plena levitación. Escuchar de su propia voz que S.M. se encuentra “orgulloso del presente y esperanzado con el futuro” es toda una inyección de optimismo. Natural actitud por evidente, seis millones de parados y otros tantos de pobres e in crescendo, es todo un presente del que sentirse orgulloso y un futuro esperanzador. Lógico talante por incuestionable, secesión, separatismo, pura traición de los gerifaltes catalanes y vascos a cada día y a cada hora que pasa e in crescendo, es sin lugar a dudas todo un presente del que sentirse henchido de honor patrio y un futuro tranquilizador. Corrupción, corrupción al detall ia l'engròs, al detalle y al por mayor, corrupción por ambición, por impunidad, por inmunidad, por norma, por la gracia del nogal, de banderas sin pabellón, por falta de grandeza moral e in crescendo, es sin lugar a dudas todo un presente del que sentirse fascinado y un futuro absolutamente sugestivo. 
Y es que es verdad señores, "Lo más terrible de este tiempo ha sido el terrorismo". Nos lo dijo así, tal cual. Por eso y sólo por eso, después de sus treinta y siete años de reinado dedicados en cuerpo y alma a su erradicación y persecución, hoy por hoy se les allana la evasión a los terroristas más sanguinarios y crueles al mismo compas que se reinsertan a sus cómplices en partidos políticos que las casas marcadas con la equis de ETA, por esta o por aquella razón, por este convencimiento o por aquel temor, legitimarán siempre con sus votos, al tiempo que se agravia hasta la humillación más vergonzante a las víctimas, a sus familiares y a todo español con algo de dignidad, con un poco de sentido de la justicia y el leve estigma de las canalladas sufridas grabadas en el corazón. Más nadie tema nada: “Somos la generación de la libertad” que así aseguró D. Juan Carlos I Rey de España sin sorna;  “Hoy veo a una España moderna, democrática y solidaria” apostilló en otro momento de su breve intervención. ¿Quién no quedará con el alma compungida y el espíritu conmovido cuando el Jefe del Estado concluye tan conciso, tan contumaz y concreto? No caben titubeos, en un futuro recordaremos a Su Majestad como el mismo desea ser inmortalizado: “como el Rey que unió a los españoles” Señor, sí señor.
El Príncipe heredero, que está muy preparado, montó ayer en un tren español, que circula sobre raíles españoles, para entregárselo a un catalán que no quiere ser español y que lo convertirá, de AVE (imperial) en pardal (gorrión) sobre raíles para rodalies.
Es una porquería este presente,  esta dádiva que nos trae la cuatrera España, ha dicho o ha dado a entender el honorable Arturo Más. Cataluña merece mucho más que un tren de alta velocidad procedente de España, que atraviese Cataluña y les deje en la frontera con Francia.
Y algunos merecen mucho menos del tres por ciento y mucho más de señorío y calidad humana para alcanzarlo, añado yo.
 
Saludos y gracias por su atención.