viernes, 17 de enero de 2014

VOX




En España, la Derecha o esa entelequia que se entiende por Derecha, ese conglomerado de extraños modos para llegar a manoseados principios siempre por afinar, tomar y practicar, es por antonomasia cainita. Eternamente fratricida. Temerosa, cobarde para asumir su identidad y sus consecuencias, impepinablemente, lo que gana en las urnas lo pierde en pugnas internas y oligárquicas. Con luchas, rivalidades, ambiciones y traiciones; a la persona, a sus incautos votantes, a las ideas, a su doctrina, a su siempre ambigua ideología.  Apuñalamientos traperos por doquier que surgen nada más que tocan poder. Y la más de las veces, en su prólogo. Más como siempre, como ocurre en cualquier tipo de guerra, los primeros en caer son los más indefensos, los más díscolos, los más débiles, los más nobles, los más íntegros.
Concluyes, para tu interior, con el viejo dicho popular: “dime de que presumes y te diré de que careces”
Y si hay en estos tiempos que corren un ejemplo fehaciente de lo dicho es este PP de los últimos tiempos, que ha ido dejando en la cuneta de su tortuoso camino hacia la pringosa poltrona a todo aquel que le ha estorbado de una forma u otra. Ha menospreciado a víctimas, ha ninguneado a probados hombre y mujeres, ha ridiculizado a eruditos, ha humillados a héroes. De entre ellos, de entre los despreciados, arrinconados, sojuzgados, abandonados por Mariano Rajoy el Gran Hipócrita, ha nacido VOX, partido político con voz valiente que a muchos ha reavivado la esperanza por la España soñada. Adivinamos más sus sentimientos, que lo que nos dicen; creemos más en sus personas que en su Ideario. Por lo demostrado hasta ahora, porque estamos seguros que será difícil truncar su buena voluntad. Esperamos confiado. Una vez más
 
 
Saludos y gracias por su atención.


2 comentarios:

Marcos dijo...

Sea bienvenida cualquier nueva opción que infunda credibilidad y esperanza, por lo menos antes de que se contamine.

C S Peinado dijo...

Veremos a ver en que queda todo. En éstos tiempos en que deseamos conjurar el bipartidismo con un conglomerado inmenso de mini partidos, lo más probable es que seamos al final más jaula de grillos de lo que en relaidad ya sómos.

Un saludazo.